MUJERES A EXCESO DE VELOCIDAD
Dejemos el tema del amor por un ratico, y lancemos algunas risas al ruedo. Aquí van dos cuentos sobre personas que conducen a exceso de velocidad.
Esta señora iba muy apurada para una cita amorosa. Temerosa de llegar tarde al encuentro de su romeo hundió sin pensar el acelerador. Voom!! pasó zumbando por delante de un policía que enseguida le puso las luces rojas para que se detuviera.
La señora: Algún problema sr. agente?
Agente: Sí señora..., ud. iba a exceso de velocidad.
Señora: Uff, sí, ya veo.
Agente: Quisiera ver su licencia de manejar.
Señora: Lo siento, pero no tengo licencia de manejar!
Agente: No tiene????
Señora: Me la quitaron hace cuatro años por manejar ebria.
Agente: Ah, si? Necesito entonces el registro de su vehículo.
Señora: No puedo dárselo, sabe?
Agente: Por qué no?
Sra: Me robé este auto.
Agente: Se lo robó????
Sra: Sí, y maté y despedacé al dueño.
Agente: (convencido de que estaba tratando con una loca), cómo???
Sra: Sí, lo maté y sus partes están en una bolsa plástica en mi baúl..., por si quiere verlas...
El policía mira a la mujer y camina despacio a su auto y llama pidiendo refuerzo.
A los cinco minutos 5 autos de policía rodean el carro de la señora.
Un oficial mayor se acerca con cautela al auto de la mujer, porta un revólver y la encañona. Con voz fuerte le dice:
Señora descienda del auto.
La señora lo mira y dice: algún problema señor agente?
Sí, mi subalterno me dice que usted se robó este auto y mató al dueño.
La señora lo mira y le dice: Pero qué locura es ésta?
El policía la ignora y le ordena abrir el baúl del auto.
La mujer lo abre y el baúl está vacío.
El policía asombrado le dice: Este es su auto?
La mujer contesta: Sí, claro..., aquí tengo mi registro. El policía cada vez más asombrado dice: Uno de mis agentes dice que usted no tiene licencia. La mujer busca entonces en su bolso y saca la licencia. El policía la mira atónito y comprueba que todo está en orden.
Gracias, señora..., y muy avergonzado añade: Imagínese, mi agente me dijo que usted no tenía licencia, que se había robado este auto, y que había matado y desmembrado al dueño.
La señora: Por Dios!!! qué locura, apuesto que sólo le faltó por decir que yo iba a exceso de velocidad!!! Qué hombre tan mentiroso!!!!
La segunda historia:
Juan Romeo estaba feliz con su nuevo auto deportivo rojo. Qué belleza!!! Empezó a ensayarlo y a acelerar. Rum...rummm...varuum... sonaba el autito y aumentaba de velocidad casi sin tocarle el acelerador. Qué maravilla!!! Juanillo empezó a emocionarse.
Rum..., rummmm..., varuum... y metió el acelerador todo a fondo. El auto parecía un avión, volaba más que corría.
En esas pasa por delante de un policía que obviamente empezó a perseguirlo.
Juanillo horrorizado continuó acelerando tratando de escaparse del policía. Finalmente, comprendió lo mal que estaba actuando y decidió detenerse.
El policía le dice: Se da cuenta usted a la velocidad que iba?180 millas!!! por favor!!!Mire, agradezca que hoy estoy de buen humor que si no lo llevaba ahora mismo a la cárcel. Voy a darle un chance, porque estoy cansado y quiero irme a mi casa. Así que más le vale darme una buena excusa a ver si le perdono la multa.
Juan Romeo lo mira y dice muy serio:Verá usted señor agente, es que mi mujer me abandonó hace como dos semanas por un policía de tránsito. Imagínese mis nervios cuando yo lo ví a usted siguiéndome a esa velocidad..., la verdad, es que pensé que usted era el policía que se llevó a mi mujer, que me estaba persiguiendo para devolvérmela!!!!
MUCHAS GRACIAS POR VUESTRAS RISAS.










silvina dijo
Genial, me hiciste reir en grande excelente para comienzar el finde . besos
25 Mayo 2007 | 05:09 AM