Que "el amor mueve al mundo" es algo con lo que la mayoría de nosotros coincide y que afirmamos públicamente sin sonrojarnos, y con lo que sólo pocas personas se manifiestan abiertamente en desacuerdo. Siglos de historia e innumerables actos de sacrificios por amor respaldan la solidez de esas palabras. Y reconocemos su validez, aunque la mentira, la hipocresía y la traición de algunos traten de hacernos escépticos, y aunque esos mismos se rían en secreto de la ingenuidad de lo que creemos.

"Había una vez tres cochinitos, y yo me los comí. Fin de la historia. Ahora, vete a dormir!"

Que "el dinero es el motor del mundo", es muy difícil de refutar, porque también siglos de historia lo prueban, y sin embargo, resulta una afirmación casi anatema, a la que casi todos reaccionan y niegan escandalizados..., aunque en el fondo se sepa que es la verdad.

Ser coherentes con lo que pensamos y sentimos no es pues, siempre fácil. Hay verdades que nos cuesta reconocer. Y ser coherente sólo es posible cuando se tiene en cuenta nuestra propia realidad. Me agradan los mensajes "inspiracionales", que mis amigas me envían, pero, me irritan aquéllos que se quedan sólo en bellas palabras, igual que las justificaciones en apariencia "idealistas" de algunos políticos, que no son otra cosa que meros obstáculos a nuestro progreso, porque desfiguran la realidad, y ocultan sus verdaderos y odiosos motivos.

El mensaje al que me refiero mostraba a distintos profesionales, un ingeniero, un abogado, un atleta, un médico, todos sanos, entusiastas y exitosos y a los que les preguntaban qué era para ellos la riqueza. Todos sin excepción contestaron que era seguir siendo óptimos en su trabajo para continuar cosechando dinero y triunfos. Concedo que las respuestas no son lo que se dicen muy "espirituales", pero qué hay de malo con eso? Ninguno ha hablado de acumular sin medida. Habría que suponer entonces que fama y fortuna es lo único que ellos quieren? Tener éxito y ganar plata no son deseos naturales y muy humanos cuando se trabaja honesta y arduamente?

Por contraste, le preguntan a un preso lo que era para él la riqueza y obviamente el hombre contestó: "La libertad, el infinito placer de caminar libre de nuevo". Luego le preguntan a un ciego, y éste dice: "ver la luz y a la gente que quiero". Enseguida le hacen la misma pregunta a un sordomudo que lógicamente dijo: "Escuchar el sonido del viento y poder decir a las personas cuánto los amo". Después le preguntan a un inválido, y su evidente respuesta fue: "correr en una mañana soleada". Finalmente, le hacen la pregunta a un enfermo terminal que claramente escogió la salud y a un huérfano que dijo que los padres, la familia, etc.

Yo me pregunto, queridos amigos, y qué otra cosa esperaban que contestaran? Pero pongamos las cosas en perspectiva, porque además de los naturales deseos de recuperar la salud y la libertad, la realidad es que el preso necesita dinero para conseguir un buen abogado que lo defienda y lo ponga libre, el ciego también para que lo atienda el mejor cirujano oculista y le devuelva la vista, el inválido no podría moverse sin tener una silla de ruedas, etc., etc., para solucionar todas esas desgracias se necesita la plata, y los mecanismos para producirla, es decir, hay que tener la habilidad para trabajar y hacer negocios con otros, y decir que se necesita el dinero no los hace materialistas, como tampoco a los otros esperar que les paguen por sus servicios.

Debo decir, eso sí, que la conclusión final del mensaje, era correcta: "Mide tu riqueza por aquéllo que NO cambiarías por dinero", pero para llegar a esa conclusión no había ninguna necesidad de disfrazar la realidad.

"$100 de multa por exceso de velocidad y $250..., por engañar al público".

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