"UNA LUCHA CONTRA TODA ESPERANZA" : UNA LECCIÓN DE AMOR Y CORAJE
"Lo bello del desierto es que en algún lugar hay un pozo".
"Felicidad es la certeza de que nuestra vida no está pasando inútilmente". Erico Verissimo
Queridos amigos Cocteleros: Primero que todo quiero pedirle a mi amigo y compatriota Argivo, que me disculpe, porque cuando tenía lista esta historia para publicación me enteré de que él había estado enfermo en el hospital con problemas de páncreas, y aunque hay cierta desafortunada coincidencia en la dolencia del protagonista de este artículo, en realidad no es de la enfermedad de lo que les quiero hablar sino del valor y el amor del personaje. Igualmente, le pido disculpas a Cachog, por volver con un tema triste que lo toca personalmente, pero ya verán las razones por las que les relato este caso.
Se trata de Randy Pausch, un apuesto profesor de Ciencia y Computadores de la Universidad Carnegie Mellon en Estados Unidos, un hombre de 47 años, felizmente casado con Jay, a quien describe como "la mujer de sus sueños", y con quien ha tenido 3 hijos, dos varones y una niña, todavía pequeños, y que era dueño hasta hace sólo un año de un futuro brillante y promisorio.
Les traigo su testimonio, porque su serenidad y tesón nos devuelve la fe en la vida y en la humanidad, luego de que hechos tan abominables como el del padre-monstruo de Austria, que abusó de su hija por 24 años, nos la han hecho tambalear.
El año pasado, mientras Randy se preparaba para dictar una conferencia de fin de curso en la universidad, supo que le quedaban sólo seis meses de vida: Repentinamente fue diagnosticado con cancer del páncreas, una enfermedad que hasta el momento no tiene cura, ya que según las palabras de Randy, no se han dedicado suficientes fondos a su investigación, porque la mayoría de las personas afectadas con ese terrible mal, mueren muy pronto.
Nuestro héroe, enfrentado de golpe y porrazo a la cruelísima realidad, decidió, sin embargo, que no iba a cancelar la conferencia, ya que sus palabras serían lo mismo que colocar su mensaje en una botella y arrojarlo al mar, con la esperanza de que quizá algún día lo recibieran sus hijos en una playa cualquiera..., pero lo que no soñó jamás Randy fue que su discurso sería escuchado, no sólo por la audiencia de la universidad, sino leído en la internet por millones de personas en el mundo entero. La respuesta fue tan avasallante, que ella le dio la fuerza que precisaba para luchar denonadamente para vivir, para escribir un libro titulado: "The last lecture", "La última conferencia", que ha tenido también un gran éxito, y para abogar en pro de la consecución de fondos que permitan investigar para hallar una cura a la enfermedad, pero sobre todo, para lograr lo que desde el comienzo fue su objetivo: Dejar un legado de amor y de coraje para sus hijos.
Una de las cosas extraordinarias que le han sucedido a Randy es que a pesar de que le pronosticaron sólo seis meses de vida ya lleva más de un año desde cuando le dieron esa condena fatidíca y todavía sigue activo y disfrutando de su familia.
De qué habló en su conferencia y cuál es el legado que trata de dejar: 1. Disfruten la vida, es el mejor regalo que se nos da (y es precisamente por lo que todo el mundo lo ha conocido a él y por lo que lo recordarán).
2. Sueñen en grande. Dénse permiso para soñar y permitan que los hijos y los allegados lo hagan.
3. No sean tímidos para pedir lo que desean. Más a menudo de lo que imaginan, les darán una respuesta positiva. Abran la boca para que les concedan oportunidades. Los demás no pueden adivinar lo que uno quiere.
4. Atrévanse a correr riesgos y no se preocupen si fallan: Experiencia es lo que se adquiere cuando no se obtiene lo que se intenta.
5. Busquen el lado bueno de los demás..., con el tiempo y paciencia la gente los sorprenderá agradablemente.
6. Reserven tiempo para lo que importa. Tiempo es todo lo que tenemos..., sólo que un día pudiera suceder que nos queda menos de lo que pensábamos.
A propósito de dejar tiempo para lo importante, Randy cuenta esta anécdota: "Cuando Jay y yo nos fuimos de luna de miel, obviamente no queríamos que nadie nos interrumpiera. Pero como mi jefe quería comunicarse conmigo por si surgía alguna emergencia, dejé en mi contestador el siguiente mensaje: "Hola, habla Randy. Yo esperé hasta cuando tuve 39 años para casarme, por lo tanto mi esposa y yo vamos a estar un mes lejos. Yo supongo que a ustedes no les moleste ésto, como le inquieta a mi jefe. Pero si ustedes también me requieren con suma urgencia, traten de localizar en el directorio a mis suegros, y cuando hablen con ellos, ensayen a convencerlos de que la emergencia amerita que ellos interrumpan la luna de miel de su única hija, y tal vez entonces ellos les den nuestro número. Obviamente, no tuvimos ni una llamada, je."
7. Dejen que sus hijos tengan sus propios sueños.
"Yo por mi parte quiero que mis hijos sean lo que ellos quieran ser..., y que sientan que yo estaré con ellos cualquiera que sea la senda que ellos escojan". Randy Pausch.
BIENVENIDOS VUESTROS COMENTARIOS.









Mrs Maggots dijo
Madeleine!!
No conocia la historia de este profesor. Me ha venido a la cabeza un documental que me encantaria que vieras, se llama "las alas de la vida", yo lo vi en el cine pero sé que hace poco lo emitieron en la televisión.
Siento no poder dar detalles de como bajartelo de internet o conseguirlo, pero sé que a ti te llegaría al alma, así que si tuvieras una oportunidad para echarle un vistazo, te dejo aqui la página web
http://www.lasalasdelavida.com/index.html
En cuanto vuelva te contaré las anécdotas en la capital italiana. Un bacceto cara!!
1 Mayo 2008 | 12:48 PM