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La Coctelera

Literatura y Poesía

Quién no espera vencer, ya está vencido.

23 Mayo 2008

DESARRAIGO Y PÉRDIDA DE IDENTIDAD: EL BROKER

"Sé valiente, y actúa como si lo fueras, incluso si tienes miedo..., nadie adivinará la diferencia".

Hace poco, uno de mis buenos amigos de la Coctelera hablaba en su blog de lo que puede significar para muchos el "desarraigo". Lo resumía en pocas y certeras palabras: "El desarraigo vacía el cuerpo como si lo purgara". Doy fe de ello, primero, porque mi marido ha vivido un exilio de casi veinte años en Suiza y otro tanto en Estados Unidos, y luego, porque yo misma aunque salí voluntariamente de Colombia para casarme, e hice de Estados Unidos mi segunda patria, no pude evitar el sentirme por muchos años como una desarraigada. Vivir lejos de tu familia y de tu país de origen, asimilar otras costumbres, aprender otro idioma, conocer otras mentalidades, frecuentar otras amistades, etc. son factores que como quiera que sea te marcan.

No soy muy aficionada a novelas de acción y espionaje, pero les recomiendo esta historia de suspenso escrita por John Grisham, que además de entretenida y de colocarnos en muchos capítulos al borde de la silla, relata la terrible agonía por la que atraviesa el protagonista al perder por completo su identidad.

Joel Backman, un poderoso y conocido abogado y broker caído en desgracia, y conocedor de explosivos secretos que bien podrían comprometer el sistema de vigilancia satelital del mundo, ha pasado seis años recluído en una prisión federal.

Al finalizar su mandato el Presidente de Estados Unidos, le concede un controversial perdón a Backman. Lo que nadie sabe, es que la CIA, interesada en conocer los secretos del broker y sus contactos, ejerció una terrible presión sobre el Presidente, para que le concediera el perdón.

Backman es sacado en secreto de la prisión y del país, y enviado a Italia con un nuevo nombre, una nueva identidad, y un nuevo hogar. En Italia su "anfitrión" es Luigi, un joven y guapo italiano, quien no le pierde pie ni pisada, y actúa más bien como su carcelero.

Luigi le informa que desde ese día su nombre ya no será Joel sino Marco, y su nueva nacionalidad será la italiana y como tal debe aprender con Francesca, una sensual y misteriosa profesora, en un tiempo record y mediante exaustivas jornadas de estudio el idioma italiano, y además deberá entrenarse para pensar y actuar como un verdadero italiano.

Lo que Joel ignora es que una vez que él ha sido establecido en su nueva vida, la CIA misma filtra el secreto de su paradero a los Israelitas, a los Rusos, a los Chinos, y a los Arabes. Entonces la CIA se sienta y observa, y espera con paciencia la respuesta a su interrogante: quieren saber quién lo mata.

Iniciada una cruel e incesante persecución en su contra, Joel, no tiene absolutamente nadie en quién confiar, ignora quiénes son sus enemigos, y por lo tanto, no sabe quién lo persigue para matarlo, no tiene idea adónde ir, y sólo sabe que tiene que actuar de una manera más audaz y más inteligente que sus perseguidores, para tener un escaso chance de sobrevivir.

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servido por Madeleine 33 comentarios compártelo

33 comentarios · Escribe aquí tu comentario

ottoottotre

ottoottotre dijo

John Grisham es un grande Madeleine. Y como grande que es, sus obras también lo son. Muchas de sus obras han sido llevadas al cine y eso querrá decir algo.

Besos

23 Mayo 2008 | 08:20 AM

Mrs Maggots

Mrs Maggots dijo

A mi me encanta la palabra "desarraigo" (como palabra creo que su sonoridad va con su contenido semantico, esa erre que suena a "arrancar" que es de lo que va el desarraigo, la vida te arranca algo por dentro, que suena tambien a desatino, desunido). Me pase una hora hablando con mi compi de piso italiana explicandole la palabra y otra las dos hablando del tema cuando estuve en Roma.

John Grisham...no he leido nada de el la verdad. Pero intentaré ver de que trata.

Un besote Made. ;-)

23 Mayo 2008 | 10:24 AM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, un amigo mío estaba convencido que su mujer tenía un amante. Contrató a un detective para averiguarlo. La siguió durante meses sin resultado ninguno, no había manera de conseguir la prueba que necesitaba de ese “amante” misterioso.

Escenificó un cambio de carácter, le comunicó su desamor y le pidió el divorcio. El marido le dijo con la mejor de sus caras tristes: “lo siento, querida, pero ya no te quiero, no quieroa otra, simplemente no te quiero a ti”. Ella protestó e incluso lloró. Le pidió y le “suplico” que no la dejara. Pero él se mantuvo firme.

El detective seguía trabajando para el marido, y durante este tiempo que duró la separación de cuerpos, los lamentos y las lágrimas, los trámites, el papeleo y el propio divorcio, le informaba que su esposa, fuera de casa, no se mostraba compungida o triste, todo lo contrario se la veía incluso más alegre que antes.

Pasaron los meses y llegó la sentencia del divorcio. Con el matrimonio legalmente roto y finalizado, el marido se fue a vivir a otra ciudad de otro país, lejos.

Pero el detective seguía trabajando.

Un día, al marido, le llegó un sobre con un informe de ese detective paciente y tenaz.

En el sobre había también algunas fotografías. Y el informe decía: (…)

Pero ésa es otra historia.

Saludos de tu peletero catalán.

23 Mayo 2008 | 11:06 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Sí, Peretti, es un grande, especialmente en este libro, porque logra hacernos vivir la angustia y la desorientación que siente el que ha perdido totalmente su identidad, su familia, sus amigos, sus raíces, su entorno, todo, querido Peretti, y sin embargo lucha con obstinación y valor por mantener la serenidad para derrotar la adversidad con un sólo propósito: Sobrevivir, mantener la cabeza fuera del agua y por ningún motivo dejarse ahogar. Puedo decir con seguridad que sólo los que hemos vivido por el motivo que sea, lejos de nuestra añorada patria y hemos aprendido a querer nuestra tierra de adopción, podemos comprender muy bien esa dura lucha. Gracias por comentar y me alegra verte por aquí. Besitos.

23 Mayo 2008 | 05:01 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

A mí también me encanta la palabra "desarraigo", Maggots, con sus dos "eres", que parecen más bien una hilera de "erres" por su profunda sonoridad. Equivale a lo que tú dices: a arrancar de cuajo a desraizar. Otro libro que te recomiendo, porque es un libro ligero en el sentido de que se lee fácil, pero intenso en lo que uno vive con el protagonista. No sé si habrán hecho una película por si no te apetece leerlo. Creo que sí, porque como dice Peretti, casi todos los libros de Grisham han sido llevados al cine.
Espero que te esté yendo bien en tus exámenes y que tu amigo ya esté recuperado. Gracias por comentar. Besitos.

23 Mayo 2008 | 05:16 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

A mi querido amigo Peletero, al mismo que desde hoy lo llamaré el hombre de las tres "C"s (risas), por catalán, cruel y cariñoso? No, cariñoso no, por "calentador". Cómo es posible que no nos cuentes el final de esta interesante historia? Apuesto a dos finales: Uno, que la mujer no tenía ningún amante, y claro, se veía contenta fuera de casa, porque dentro de ella tenía que enfrentarse a un marido indiferente y gruñón. 2. Que no tenía amante, pero la actitud del marido la "empujó" a buscarse uno y ahora ella está encantada y el marido malicioso se quedó solo y quizá amargado. Qué me dices? A ver suelta el final, que me tienes muy intrigada, ja, ja. Besos y no me transo por menos, las saludes son sólo para tu abnegada esposa.

23 Mayo 2008 | 05:34 PM

cachog

cachog dijo

El desarraigo es todo un tema. Tuve oportunidad de observarlo en "vivo y en directo" cuando estuve por primera vez en Philadelphia, donde vive una cuñada argentina, casada con un italiano. En su casa solìan reunirse amigos de la pareja, todos extranjeros residentes en USA. Allì habìa brasileños, puertorriqueños, italianos y argentinos. Las conversaciones solìan derivar hacia sus paìses de origen y allì se notaba el amor que sentìan por esos lugares que habìan abandonado por necesidades econòmicas y el desgarramiento que les habìa producido -y aùn sufrìan- al encontrarse fuera de àmbito natural.

Un abrazo

23 Mayo 2008 | 06:11 PM

Mantis

Mantis dijo

Bueno, la bicha también ha vivido el "desarraigo" y aunque intentes no soltarte y estar en contacto con el lugar, la gente, las costumbres... hay una parte que queda siempre desarraigada. Tiene buena pinta el libro..

De Pele... ese informe dice que el detective estaba liado con su mujer y las fotos son de un viaje al Caribe que se pegaron con el dinero que el marido pagó al detective, más claro imposible.
Y Pele no es cruel, sólo le gusta jugar al golf y tocar las pelotitas esas... ya sabes...

Buen fin de semana Made, si pasa Pele.... yo no he estado aquí ¿vale?

Besos grandes, agárralos!!!!

23 Mayo 2008 | 06:28 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Así es querido Cachog, amamos más a nuestra patria de origen cuando estamos lejos de ella. Y eso también es triste, y algo que todavía no acabo de comprender. Que tengamos que sufrir su ausencia para ver claros nuestros errores y lamentarnos de no haber hecho las cosas mejores. Por eso nos reunimos cuando estamos fuera, con personas que se identifican con nuestros sentimientos de nostalgia, de soledad pero también con nuestra alegría con nuestros gustos, nuestra manera de ser y pensar. Buscamos en el calor de una misma lengua, de identidades similares, ese calor inigualable de nuestra querida patria de origen. Gracias por comentar. Un abrazo, y trataré de comentarte a ver si ya pasó el bloqueo. Qué lata, verdad?

23 Mayo 2008 | 06:38 PM

Maga

Maga dijo

Made, me gusta que hagas reseñas de libros, éste aquí suena interesante y el tema en sí mismo del desarraigo se antoja. Sería como la canción de Alberto Cortés: "no soy de aquí ni soy de allá, es mi color de identidad"... sociológicamente nos hace falta esa parte de sentirnos miembros del rebaño. Quizá en la lucha por sobreponerse a ésta sensación debilitante es que tantos migrantes en USA y en todo América Latina son destacados empresarios, que aportan fuerza de trabajo y considerables capitales... el ser humano es rey en eso de la supervivencia, psíquica y físicamente.

un abrazote, amiga

23 Mayo 2008 | 07:48 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Mi esposa no es una esposa abnegada, ni sacrificada, yo creo que tampoco es una esposa sacrifica ni abnegada, ni mucho menos sacrificada, eso sí que no. Y para ser sincero creo que tampoco abnegada. En definitiva, yo diría que no es abnegada, ni sacrificada. No es ninguna de todas esas cosas. Tiene muchas virtudes y algún defecto, nadie es perfecto, y ella tampoco, ni yo, ni nadie. Pero de ella lo que sí puedo afirmar con bastante seguridad y rotundidad es que no es abnegada, y si me apuráis incluso llegaría hasta el extremo de afirmar que no es sacrificada.

Pero es un encanto de mujer, la quiero mucho, estoy muy enamorado de ella a pesar de no ser una esposa abnegada, ni sacrificada.

Nadie es perfecto.

23 Mayo 2008 | 08:40 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querida Mantis: Pele no es cruel??? Y nos habla de desarraigo en su historia. Porque no me digas que el marido celoso no quedó totalmente desarraigado, y encima de eso sin mujer y según tú, engañado por el detective que contrató. Así que en conclusión: 1. Le pagó al amante (el detective) para que le averiguara con quién lo engañaba su esposa. 2. Lo engañó no sólo la mujer sino el detective. 3. Se quedó solo y desarraigado en un país extraño. Nooo, chica que cuento tan triste. Besos.

23 Mayo 2008 | 11:21 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Puede ser Maga, el ser humano se crece ante la adversidad. Lo triste es que si hiciéramos lo mismo o nos dejaran hacer en nuestros países de origen igual que hacemos en un país extranjero, nuestras respectivos países serían muchísimo más prósperos. Gracias por comentar. Besitos.

23 Mayo 2008 | 11:27 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ja, ja, ja, Peletero, no te preocupes que nos quedó clarísimo que no es abnegada ni sacrificada, aunque te apuremos, y que la quieres muchísimo..., y que es tal vez sólo desarraigada. Besos.

23 Mayo 2008 | 11:32 PM

argivo

argivo dijo

Es duro perder el arraigo. No se echa raices afuera. La nostalgia de patria puede más. Por eso, El olor de la guayaba, el reportaje o más un libro escrito a cuatro manos, por García Márquez y Plinio Apuleyo Mendoza.

Desde el olor de la guayaba. Argivo.

24 Mayo 2008 | 02:25 AM

padron-duenas

padron-duenas dijo

Made, buscare el libro a ver la historia completa... Sobre el desarraigo creo que conozco y lo he estudiado como si fuera un virus que cuando se aloja en el ser humano demuestra una diversidad de sintomas diferentes.
Muchas veces, ese desarraigo deja ese sabor agri-dulce que con el tiempo es ese amor platonico o romance no correspondido que muchos atesoran.
Da un sentido y experiencia de haber vivido y reconocer a la nostalgia y disfrutar a la alegria. En lo que se refiere a los amigos, esos amigos que pierdes para siempre.... con al tiempo haces nuevas amistades, pero siempre queda esa reserva que ya sabes que los puedes perder... y ya con ese conocimiento de la realidad de la vida... Mientras los tienes los disfrutas y los quieres como en una despedida.

Un abrazo

24 Mayo 2008 | 02:41 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Argivo: Colombia será siempre mi primer y mi más grande amor. Sí, el olor de la guayaba es imposible de superar, para qué lo voy a negar. Máxime cuando soy una colombiana sui generis, porque siempre me gustó Colombia, nuestros paisajes, nuestra alegría, nuestra música, el humor de los colombianos, y hasta la mayoría de ellos, con algunas excepciones. Sin embargo, sí, sí es posible echar raíces de otra manera en otro país. Uno cree que no, pero por ejemplo, cuando delante de mí atacan injustamente a los Estados Unidos no puedo evitar sentirme dolida. Claro, es un sentimiento distinto al que tengo por mi país de origen, pero no por eso menos fuerte y noble con la tierra que me acogió con generosidad y adonde he hecho gran parte de mi vida. Gracias querido compatriota, porque tú eres uno de esos eslabones que me une con Colombia gratamente. Un abrazo estrecho.

24 Mayo 2008 | 03:04 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Armando: Busca el libro, porque no sé si lo adaptaron a una película. En todo caso, sé que te gustará. De cierta forma los que hemos vivido lejos de nuestros respectivos países y nos hemos visto de cierta forma obligados a adoptar una patria nueva, podemos identificarnos con mayor facilidad con algunas partes del libro. Los amigos, Armando son esenciales. Los amigos, cuando son buenos, "curan" hasta las enfermedades. Por eso es importante que si has perdido los que tenías en tu país hagas buenas amistades en el que te recibe. Son los que te dan sentido de pertenencia. Y no temas, que si has sabido escoger no tienes por qué perderlos. Un abrazo estrecho.

24 Mayo 2008 | 03:12 AM

Maria Silvina Lamarque

Maria Silvina Lamarque dijo

Ni en novela enfrentaria esta historia de un exilio, creo coartar la libertad es la mas triste injusticia . No dudo que el libro sea excelente porque tu lo recomiendas . Besos Made

24 Mayo 2008 | 05:40 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Bueno, este libro no trata propiamente de un exilio, sino más bien de la pérdida de identidad y de la lucha desesperada de un hombre para mantenerse vivo, sin conocer el idioma ni las costumbres de su nueva patria, sin amigos, sin familia, y sin saber quiénes son a ciencia cierta sus enemigos: Todos éstos, si nos ponemos a ver, similares ingredientes del que ha sido desarraigado por un exilio. Gracias por comentar. Besos.

24 Mayo 2008 | 05:03 PM

nazul

nazul dijo

Me quedo con una frase: "Sé valiente, y actúa como si lo fueras, incluso si tienes miedo..., nadie adivinará la diferencia"
Gracias. Besitos de color azul

25 Mayo 2008 | 10:44 AM

Irukina

Irukina dijo

Desarraigo, bufff, ultimamente pienso mucho en eso. Porque no siy de Japon y echo de menos Espanya pero cuanto mas tiempo paso aqui mas se que luego lo echare mas de menos. Puede que al final no sea de ningun sitio?
Por cierto, no has actualizado el enlace a mi web, je, je. ;-)
Saludos

25 Mayo 2008 | 01:25 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola mi Nazul linda: Me alegro que te quedes con esa frase, recordarla y ponerla en práctica cada vez que la necesitamos nos viene bien a todos. De cierta forma tú eres también "desarraigada" en tu propia región. Todos, por lo general, lo hemos sido un poco: de nuestras familias, de nuestro país y por supuesto, en el país adonde nos vemos forzados a hacer nuestras vidas. Gracias por comentar. Un beso.

25 Mayo 2008 | 04:11 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Exacto Irukina. Tus palabras son sabias y acertadas. Cuando vives en un país que no es el tuyo, máxime uno tan diferente de todos los de Occidente, como obviamente es Japón, el desarraigo debe golpear muy duro. De la misma manera cuando empiezas a echar raíces, y aprendes a amarlo y llegas a hacerlo, cuesta mucho, muchísimo abandonarlo. Es sorprendente. Española no creo que dejes de ser nunca. Al menos, yo seré siempre Colombiana, pero hay sentimientos nuevos que te indican que ahora también tienes mucho de japonesa y yo de americana. Esa es la vida. Y además tú has sabido aprovechar al fondo tus experiencias. Es admirable. Las he seguido a menudo.

No, no he actualizado el link no por falta de interés sino que no sé cómo añadirlo a mis amigos. Si lees esta respuesta y me puedes decir, te lo voy a agradecer. Un abrazo estrecho.

25 Mayo 2008 | 04:18 PM

poinmasia

poinmasia dijo

Madeleine, es duro dejar el sitio de donde eres o donde has arraigado. Duele mucho. Yo he optado por olvidar, desprenderme. Conservo muy pocas amistades de los sitios que tuve que abandonar (voluntario o involuntariamente) Odio visitar esos sitios en plan "vacaciones". Me niego. Y cuando no tengo más remedio, hago como si no me hubiera ido. Sonrío, saludo, y no comento nada de mi nueva vida. Creo que estoy de psiquiatra!!

25 Mayo 2008 | 09:06 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola querida Poin: Por qué dices eso? Por qué de psiquiatra? Si tuviste que abandonar un lugar obligada, es apenas natural que no quieras volver ni de vacaciones. Hay personas, por ejemplo, que se niegan a ver a una persona querida, por lo general a un amigo(a) muerta. Prefieren guardar el recuerdo de como lo vieron en vida. Lo mismo nos sucede a algunos con las ciudades o los países, especialmente, cuando volvemos y los encontramos destruídos. Por otra parte cada uno maneja sus recuerdos buenos o malos como mejor le conviene. Gracias por comentar. Un beso.

26 Mayo 2008 | 01:45 AM

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Key Biscayne, Florida, Estados Unidos de América
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Soy Madeleine, una abogada, colombiana de origen y de corazón y nacionalizada americana. Estados Unidos, pues, es mi segunda patria. Vivo en Key Biscayne, una islita cerca a Miami en donde trabajo como corredora de bienes raíces y estoy felizmente casada hace ya una pila de años. Aprendí inglés, francés e italiano, porque me gusta la gente y comunicarme con ella. Creo que el Amor y la Fe mueven al mundo. Escribo poesía y cuentos, y trato de hacer de las penas risa y ficción, y escuchar la música y la poesía que tiene la vida, y sobre todo descubrir la que esconden los demás. Son bienvenidos a mi casa todos aquéllos y aquéllas que tengan una tónica similar y sientan que tienen algo positivo que aportar..., ah! y no censuro en lo más mínimo la diferencia de ideas siempre que se expresen con respeto, sin atropellar ni insultar.

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