La testigo, el borracho, y el testigo de Jehová

A reir un poco para disipar las penas, queridos amigos.
Una advertencia para abogados penalistas: "Jamás le hagan una pregunta a una abuela si no están preparados para la respuesta".
1. Durante un juicio en un pueblito, el abogado acusador llamó al estrado a su primera testigo una señora de avanzada edad. El abogado se acerca a la señora y le pregunta: Señora Sanchez, sabe usted quién soy yo? Ella con toda la calma responde: Sí señor, Gaviria, lo conozco desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente, cree saber de todo, es muy prepotente, abusivo, engaña a su esposa, y peor es un manipulador. Se cree el mejor de todos, cuando en realidad no es usted nadie. Sí, señor lo conozco muy bien...
Un pesado silencio invadió la sala, se podía oír volar una mosca... El abogado se quedó perplejo sin saber exactamente qué hacer. Apuntando hacia la sala le preguntó a la señora Sanchez: Conoce al abogado de la Defensa?
Nuevamente y con la misma calma, la abuela respondió: Claro, que sí, también conozco al señor Valdez, desde que era un niño. Se parece mucho a usted, pero además es un zángano, un marrullero, corrupto. Desde chiquillo fue flojo, y ahora no más se toma unos tragos le da por hacer poses raras..., tiene problemas con la bebida. No puede tener una relación normal con nadie y junto con usted son los peores abogados de la región. Engaña a su esposa con tres mujeres, una de ellas es la esposa suya, recuerda? Sí señor, conozco al señor Valdez. Su mamá tampoco está orgullosa de él.
El abogado de la Defensa por poco se cae muerto de la sorpresa y el disgusto. Entonces el juez llama a los dos abogados al estrado y les dice: Si alguno de ustedes dos, par de sinvergüenzas, le pregunta a esta vieja si me conoce a mí, les juro que los mando a la silla eléctrica!!!
2. Un testigo de Jehová se sienta junto a un gallego en un vuelo Sevilla-Tenerife.
Cuando el avión despega empiezan a repartir bebidas a los pasajeros. El gallego pide una copita de ron. La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo. El testigo de Jehová le contesta con mal tono y mirando al gallego: "Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de bailarinas antes de que una gota de alcohol toque mis labios".
El gallego rápidamente le devuelve la copita a la azafata y dice: "Yo también..., no sabía que se podía elegir!!!
3. Un borracho se para frente a su casa a la madrugada y grita:
Rameeeera, cabrooonaaaa, ábreme la puerta!!! (Jesús!!! se oyen algunas voces que exclaman y se encienden las luces de los vecinos).
Rameeeera, cabrooonaaaa, ábreme la puerta!!! (algunas personas indignadas y curiosas salen a las ventanas).
Rameeeera, cabrooonaaaa, ábreme la puerta!!! (se prenden todas las luces de la calle y el vecindario entero sale a mirar).
La mujer sale a la ventana y le dice al hombre:
Mira, Paco, no te voy a abrir por cuatro razones:
La primera porque estoy harta de tus borracheras.
La segunda porque es tanta la vergüenza que me tendré que mudar.
La tercera porque estás golpeando una puerta que no es la mía.
La cuarta, porque te he dicho mil veces que no soy ramera cabrona..., sino
RAMONA CABRERA!!!
BIENVENIDOS VUESTROS COMENTARIOS Y VUESTRAS SONRISAS.











Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, buena historia... bueno, te dejo, adios, nos vemos...
31 Mayo 2008 | 03:15 AM