MADRID, ANDALUCÍA, BARCELONA: UNA VENTANA AL CIELO..., A LA ESPAÑA DE MIS AMORES
"El hermoso consuelo de encontrar el mundo en un alma, de abrazar a mi especie en criaturas amigas". F. Holderlin
Queridos amigos Cocteleros:
Acabo de llegar de un viaje distinto y maravilloso por algunas regiones de España y aunque en diez días me marcho a Colombia, no quiero hacerlo sin hablarles antes de una de las experiencias más emotivas e inolvidables que he vivido. Deslumbrada es como me siento, luego de conocer, saborear y compartir la BELLEZA, la historia, en compañía de la AMISTAD.
Hace dos años exactamente, que empecé a escribir en este blog. Si en aquél entonces alguien me hubiera dicho que a través de él haría nuevos e incondicionales amigos, francamente, lo hubiera tomado a broma. Aunque soy muy sociable, he sido muy convencional para hacer amistades. Mis amigas y amigos han sido los de toda la vida: Las amistades de los colegios de mi infancia y juventud, los amigos y amigas de la universidad, algunas adquiridas en mis años de trabajo en Colombia y aquéllas de todos mis años de casada..., y resulta que ahora cuando menos lo imaginaba me ha llegado como un regalo del cielo este grupo de amigos "virtual", que de virtual sólo tiene el nombre, porque su amistad es tan real y entrañable, que ha marcado un importante hito en mi vida, en mi memoria y en mi corazón: Ellos son para mí una prueba más de la existencia de Dios, de que la verdadera amistad no es una utopía, de que el mundo puede ser un lugar hermoso y amable.
Gracias a mi queridísima amiga Maggots (May), a quien conocí en Madrid, una chica que por su edad, bien pudiera ser la hija que nunca tuve, que aunque estaba rendida luego de presentar un examen, se tomó el trabajo de tomar por la noche el metro para venir a mi hotel y mostrarme el barrio Latino y compartir unas tapas y unas "cañas" conmigo y alegrarme las horas con su sonrisa y sus simpáticas anécdotas.
Gracias a Nazul (Asun) y su esposo Beni, otra parejita joven, que vinieron hasta mi hotel en Córdoba para invitarme también a una copa y mostrarme la noche de su maravillosa ciudad. Bueno, aunque ella es Sevillana y él de Córdoba, los dos tienen una admiración y un cariño mutuo por sus respectivas ciudades, y han sabido pasar por alto algunas rivalidades sin sentido que al parecer algunos cordobeses y sevillanos no han logrado superar. Asun me ofreció un cofrecito como recuerdo del día de su boda celebrada ya hace un año. Les deseo muuchos años de amor y de felicidad.
Gracias, mil gracias, a mi queridísima amiga Renaissance de Rincones (Amparo), que en Sevilla fue hasta mi hotel con su marido y su niña pequeña para conocerme, que fue mi guía por su maravillosa ciudad durante los días que estuve allí: Que me acompañó a visitar la mezquita, y me llevó una noche de paseo y de copas a lo largo del Guadalquivir, de compras al Corte Inglés, a tomar "churros y chocolate", a cenar una noche con su marido, y finalmente me acompañó a Barcelona, y soportó estóicamente apenas con un suspiro, nuestras caminatas maratónicas que acabaron con nuestros pies. Y que luego de gastarnos una pequeña "fortuna" en la peluquería y en sendos paraguas, que normalmente no costarían más de $2 euros, se reía sin empacho, cuando un aguacero barcelonés dio al traste con las sombrillas y nuestros acicalados cabellos: Quedamos como dos pollos mojados, cual muñecas de trapo, ja, ja. Gracias, Amparo por la sortija que me ofreciste como recuerdo y por los debates, apasionados y divertidos que sostenías con el Peletero. Fueron la salsa y el picante de nuestras reuniones.
Gracias a mi amiga del colegio Beatriz Gonzáles, que a mi regreso de Andalucía me llevó una noche a cenar en Madrid, a pesar de que vive en las afueras de la ciudad. Hablamos muchísimo y recordamos tantas cosas de nuestra adolescencia en Cali. Beatriz vive hace más de 30 años en Madrid y ha estado casada tres veces con españoles, sus hijos son españoles y aunque olvidó nuestro acento y habla como madrileña, su corazón sigue siendo colombo-español. Algo que a mí me toca muy hondo. A propósito de Madrid, hacía una veintena de años que no estaba allí, y casi no lo reconocí. Es una ciudad preciosa, elegante y acogedora.
Gracias a mi querido amigo Cachiporras (Fernando), que vino desde Valencia a Barcelona un sábado para conocerme y tomar fotografías (él es fotógrafo aficionado), y me trajo de regalo un libro: "El Mozárabe", que prometo empezar a leer en Colombia. Ese sábado fuimos los tres al parque de Güell, en donde hay muebles y muchas obras de Gaudí y luego me llevó a las Ramblas a ver los mimos, y nos sentamos en un cafecito a conversar de la vida y sus cosas y aunque sólo compartimos unas horas, porque después tomó su tren de regreso, me queda por siempre el recuerdo de su increíble sencillez y espontaneidad.
Graaaacias, mil gracias, a nuestro amigo Xavier, el Peletero, que cerró su tienda el viernes en la mañana que llegamos a Barcelona para ir a recogernos al aeropuerto, y a su hermano Albert, que vino desde Madrid ese fin de semana para compartir con nosotras la visita de su ciudad. a propósito, de la tienda de Xavier, me pareció linda y muy bien surtida y de precios muy razonables.
Gracias por todo el tiempo que nos dedicaron, por la visita al Museo de Picasso, al Barrio Gótico, a ver bailar las sardanas en las fiestas de la Merced, por las increíbles tertulias que compartimos y las invitaciones a cenar y en fin, por haber sido nuestros guías en esa ciudad moderna y divina, alegre, de arquitectura maravillosa y llena también de historia, y sobre todo gracias por la más grande, generosa y desinteresada amistad. Reunidos los tres, una noche llamamos a Conxa, otra amiga de la Coctelera, y fue muy emocionante escuchar su voz, y sentirla muy cerca.
Una nota que me llenó de emoción fue descubrir, que hay muchos catalanes que admiran a los americanos. Saber que no todo es animosidad hacia mi país de adopción, me llena el alma de gozo.
Y por último le doy gracias a mi marido, que me permitió viajar sola (a pesar de lo celoso que siempre ha sido), pero que esta vez comprendió que era una experiencia muy íntima y mía..., sólo mía, y que me ha oído con paciencia los cuentos sobre mi viaje, y repasado las fotografías, y entendido mi entusiasmo e ilusión.
Qué más se puede pedir? Fue una experiencia que fue más allá de todas las expectativas que en estos dos años pude imaginar. La verdad que quedé realizada, y sólo aspiro a que estas amistades perduren en el tiempo, y tener algún día la felicidad de retribuírle a todos estos increíbles amigos y amigas, ya sea en Miami o quizá en Colombia los gestos de cariño y de alegría infinita que me prodigaron.
Quería, como es natural, regresar a mi casa y a mi marido, y sin embargo, lloré en el avión recordando tanta belleza y tantos días memorables. Fue como verle la cara a Dios muy de cerca. Gracias, los amo. Que sepais que en adelante, adonde quiera que vaya, habrá un corazón que palpita de cariño por cada uno de vosotros.
Que viva España, ese mosaico de increíble color, sabor y belleza (qué razón tenías Peletero), y que vivais todos vosotros los que haceis del mundo un lugar pequeñito, amistoso y acogedor!!!
BIENVENIDOS VUESTROS COMENTARIOS











lo-que-hay dijo
Hola
La verdad que es increible la cantidad de amogos que se pueden hacer en La Coctelera o en otro sitio, de una forma normal, desinteresada, co generosidad y sobre todo que la gente responde cuando s lo largo de esos dos años que llevas, has cosecahdo una buena amistad.
Gracias por y contar lo bien que te ha ido en España, que seguro que en tu país el sentido de la amistad serán similares.
Saludos
28 Septiembre 2008 | 06:38 PM