DEL AMOR, SU POESÍA Y SU ETERNA CELEBRACIÓN

Habrá quizás un día cuando ya no te llore,
un día en que mis versos sean
como fugaz gaviota que dibujé en el viento,
un día..., en que añorarte no me cause desconsuelo...
Habrá quizás un día en que tu amor no duela,
y tu memoria sea
quizás apenas un triste borrón en el recuerdo...
En ese día, en ese mismo día
sabré sin duda..., que también yo estoy muriendo.
Madeleine de Cubas
Hola queridos amigos:
El sábado 14 de Febrero se celebró en muchas partes el día de San Valentín, consagrado en algunos países también como el día del "Amor y la Amistad". Tuve la intención de compartir con ustedes en esa fecha un poema escrito por Louis Macneice, que Albert, un buen amigo, nos obsequió a su hermano, a otra amiga, y a mí, pero les confieso que por andar precisamente festejando, no lo pude publicar, como hubiera querido.
Les pido que me disculpen, pero pienso que así como el Amor, ese sentimiento a menudo obsesivo e inexplicable, lo abarca todo, y comprende no sólo el amor de pareja sino el de hermanos, el de padres e hijos, el cariño de los amigos (as), etc., es válido también decir que el auténtico Amor se celebra cada día en nuestro corazón y no sólo en un día especial.
Dicen quienes saben de poesía, que sólo existe buena o mala poesía, y que la buena es aquélla que siempre que la leemos nos sigue maravillando, la que siempre nos conmueve. De acuerdo..., aunque no del todo. Para mí la "buena" poesía, es la que nos sale de lo más profundo del alma, la que escribimos con absoluta sinceridad, aunque sólo sea uno el conmovido y nadie más.
Reconozco que es lo mismo que me sucede cuando inevitablemente asocio el amor de pareja al amor de mis padres. Mejor dicho, al amor que sentía él por ella, que me definió un día en que le pregunté si ellos habían sido felices..., y él, que no nos tuteaba, me miró con esa mirada limpia que poseía y me contestó con sencillez, pero rotundo: "Depende de lo que entienda usted, mijita, por felicidad. Yo lo único que sé, es que yo sin su mamá hubiera sido el ser más desgraciado sobre esta tierra!!!".

El cuarto se animó de repente
y el amplio ventanal del mirador
mostró nieve en abundancia y rosas rojas
calladamente contiguas e incompatibles;
el mundo es más repentino de lo que imaginamos.
El mundo es mucho más bizarro de lo que pensamos,
incorregiblemente plural.
Yo pelo y corto una mandarina y escupo las semillas
y siento la embriaguez de lo diverso entre las cosas.
Y el fuego arde con un sonido crepitante
porque el mundo es más malicioso
y alegre de lo que uno supone
-por la lengua los ojos las orejas las palmas de la mano-
hay más que vidrio entre la nieve y las espléndidas rosas.
Versión de Jorge Fonderbrider y Gerardo Romano del poema de Louis Macneice
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Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... linda alegoría... bueno, te dejo, adios...
16 Febrero 2009 | 10:41