"Las Mujeres": Un libro-radiografía del más monstruoso egoísmo
"Rodéense de personas que los quieran, y si no os quieren, échenlos". Ray Bradbury
"El desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en el egoísmo que nada arriesga".

Me gustan Febrero y Marzo en Miami. El termómetro baja a temperaturas muy agradables y los días son por lo tanto frescos y coronados de cielos azules y esplendorosos. Pero lo que más disfruto de esos meses son los domingos con sus mañanas soleadas y sin afanes, mientras leo el periódico y saboreo un buen café, en ocasiones acompañado de música suave. Ahh!!! queridos amigos, en algunos de esos momentos, puedo jurarles que he llegado a pillar la felicidad con mis propias manos.
Mis secciones favoritas son obviamente las de Artes y Letras, la de Viajes, que me encienden no sólo la imaginación sino las ilusiones y una página que se llama "Perspectivas". Allí, invariablemente busco leer a tres periodistas que por lo general, considero muy amenos. Uno es Jaime Bailey, que en sus escasos momentos de "lucidez", es decir, cuando se abstiene de escribir irritantes babosadas, publica artículos inteligentes, humorísticos e interesantes. La otra es Mercedes Soler, que tiene un estilo alegre, nada controversial y entretenido. Pero la que más me gusta es Gina Montaner. Rara vez estoy en desacuerdo con lo que escribe y me encanta su forma de expresarse clara, directa e inteligentemente divertida.
El Domingo antepasado Gina nos hablaba del libro del escritor norteamericano T.C. Boyle, que se titula "The Women" "Las Mujeres", y trata sobre la vida amorosa del afamado arquitecto Frank Lloyd Wright, quien parece que amaba la notoriedad tanto como las mujeres. Wright fue el creador del maravilloso Museo Guggenheim, en Manhattan, Nueva York, y sus diseños revolucionaron los conceptos arquitectónicos del siglo XX.
Gina dice que el libro cuenta la vida del arquitecto "desde la perspectiva de cuatro mujeres, que en algún momento fueron esposas o amantes de este genio". La historia es relatada al parecer (yo todavía no he leído el libro) en orden cronológico, pero empezando por la tercera y última esposa de Wright, Olgivanna, una joven bailarina, mucho menor que él. Sigue luego con su anterior esposa Miriam, una "socialité", drogadicta, aficionada a la morfina y de caracter explosivo, a quien conoció después de su amante Mamah y le sirvió de consuelo, ya que Mamah había muerto recientemente con sus dos hijos en un trágico incendio, en una de las casas-santuarios construídas por él en Wisconsin. Pero antes de Miriam y de la amante calcinada, Wright se había casado con Kitty, su primera mujer, esposa sacrificada y la madre de sus seis hijos.
Pero lo interesante del libro, es que estas cuatro mujeres, que no se conocieron entre ellas tenían una historia común de abnegación y sometimiento que las llevó incluso a la anulación de sus personalidades. Avasalladas por el monstruoso egoísmo del "maestro", una especie de "Barbazul" que si bien no las asesinaba, sí aniquilaba cualquier vestigio de dignidad que les pudiera quedar, se avenían a ser convertidas en amas de llaves o simples guardianas de sus posesiones, sin derecho a voz ni voto. El hombre encantador al principio, una vez que las seducía y las rendía a su antojo, pasaba del más sublime enamoramiento a la indiferencia helada.
En sus casas, que era imposible llamar hogares, porque carecían de todos los elementos que las hacían funcionales o cálidas, estaban prohibidas las cortinas, cuadros y otros objetos que no fueran aquéllos que él escogía. Su narcisismo era tan extremo, que anteponía su sentido estético como artista a las necesidades básicas de una familia, en cosas tan simples como un sistema de calefacción o de electricidad adecuados.
Bueno, y la historia parecería ciencia ficción si no fuera porque estoy segura que muchos de nosotros podemos citar casos similares e igualmente incomprensibles de los que hemos sido testigos en la vida real. Es evidente que lo que anima a personajes como Wright es un monstruoso egoísmo, un sentimiento tan arraigado, que sólo les permite quererse a sí mismos y a nadie más. Pero lo que aún no tengo claro ni en el caso de Wright lo explica el libro, es la siquis de las víctimas, las razones por las que mujeres inteligentes, atractivas y profesionales aceptan que un hombre las "cosifique" y las anule hasta semejante extremo. Es tan difícil encontrar los motivos y llegar a descifrar a veces la compleja, extraña y contradictoria condición humana!!!
Gina dice: "Una vez más lo que sí queda claro es que en el caracter del genio indiscutible, del artista reverenciado, del intelectual comprometido, puede habitar sin remordimiento la esencia cruel y destructora del egoísta consumado. El gran Frank Lloyd Wright tocó la gloria, pero apenas rozó el amor".
Eleanora Roosevelt decía: "Nadie puede tratarme como un ser inferior sin mi permiso". Yo, comento sus palabras con fiebre de escalofrío: No, claro que no, lo terrible y doloroso es que te aplasten con tu permiso.
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nazul dijo
Interesante post! Me fascina la obra de Wright, me parece una pasada "La Casa de la Cascada" y toda su obra en general...pero desconocía estos datos de su vida privada. Eso lo hace perder muy mucho porque a veces me sorprende cómo personas tan brillantes, tan originales y tan fuera de series en ideas y en plasmación que son "tan grandes" en sus profesiones admiradas por una cifra elevada de gente...son capaces de ser tan pobres en persona, en corazón, en sentimientos, en alma...
Voy a buscar ese libro.
Como tú escribes: "Es tan difícil encontrar los motivos y llegar a descifrar a veces la compleja, extraña y contradictoria condición humana!!!
Es increíble hasta donde puede llegar el ser humano, tanto para "machacar" como para ser incapaz de defenderse, limitar, hacerse respetar, etc...
Me ha gustado mucho este post!
Sigo despacio...pero firme.
Un beso azul calmado
11 Marzo 2009 | 10:30 AM