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La Coctelera

Literatura y Poesía

Quién no espera vencer, ya está vencido.

21 Septiembre 2009

BOCAZA Y BURUNDI, DOS EX-CANÍBALES REFORMADOS

"Ríe un poco cada día, es mucho mejor que la sopa de pollo..., al menos eso es lo que los pollos dicen".

Queridos amigos (as):

Este es otro de los cuentos que elaboré para el Taller literario, con el cual estoy muy entusiasmada. Increíblemente, está basado en una historia real, de la que nos enteramos cuando estuvimos a mediados de los años ochenta en Lagos, Nigeria. Claro, todo lo que rodea la esencia de la historia, es ficción, fue lo que inventé. De antemano agradezco vuestros comentarios, que como siempre son muy apreciados e importantes para lo que trato de hacer ahora..., en los ratos de que dispongo.

BOCAZA Y BURUNDI DOS CANÍBALES REFORMADOS

Hugo Bocaza y Evo Burundi eran dos africanos, que pertenecían a una de las tribus de un área de Nigeria, en donde todavía en pleno siglo XX practicaban el canibalismo. Los habitantes de esa región guerreaban entre ellos, y quienes salían victoriosos de la batalla hacían arroz con mondongo de los derrotados. Tenían dos razones para incluir a sus víctimas en el menú diario: una, era la venganza y la otra, era mucho más simple: les gustaba la carne humana. Mejor dicho, la disfrutaban tanto como comer carne de res o pescado.

Un buen día, luego de una de sus típicas refriegas, Bocaza y Burundi fueron hallados y rescatados casi agonizantes por un grupo que encabezaba un misionero español, llamado Francisco y trasladados a un campamento en donde un médico nigeriano, el doctor Nombella Benson, los atendió, les curó las heridas, y les salvó la vida. De más está decir, que no obstante ser un par de salvajes, el agradecimiento de ambos hacia el sacerdote y hacia el doctor Benson, y sobre todo, su admiración por éste, fueron instantáneas.

Una vez recuperados Bocaza y Burundi fueron llevados a Lagos, la capital. Allí, el padre Francisco se hizo cargo de ellos, y poco a poco los instruyó sobre la inconveniente costumbre de comerse a sus semejantes, y peor, motivados por la venganza, que era un sentimiento tan feo. Les habló pues del perdón y de Jesucristo, el mismo Dios hecho Hombre, que precisamente había muerto en una cruz para lavar los pecados de toda la Humanidad, sin excepción, y era obvio que ellos y sus repugnantes hábitos también habían sido incluidos en esa redención. El padre Francisco les dijo además que cada vez que un sacerdote celebraba la Santa Misa, o sea, la ceremonia que conmemoraba el sacrificio de Cristo, en el momento de la consagración de la hostia se operaba de nuevo el milagro de la transformación del pan en el cuerpo de Cristo y el vino en su sangre, de tal manera que al comulgar los creyentes católicos quedaban imbuidos del espíritu de Dios. Bocaza y Burundi escucharon al misionero con tanta atención, que todavía tenían la boca y los ojos abiertos cuando el cura terminó la explicación. Entonces, emocionados y llorosos, prometieron alejar de su corazón la venganza, y le manifestaron al misionero su arrepentimiento sincero y su deseo ferviente de bautizarse y hacerse para siempre cristianos, a lo que el cura accedió inmediatamente complacido, y nombró Hugo al uno y al otro Evo.

Bocaza y Burundi desempeñaban toda clase de trabajos en un hospital de Lagos, en donde el doctor Benson era director. Los ex caníbales reformados, ahora cristianos católicos, lo atendían con devoción y su admiración por él aumentaba, casi al punto de adoración, a medida que conocían más la labor que el médico adelantaba. Inclusive se ofrecían a hacerle trabajos fuera del hospital, como pintarle la casa, reparar los baños, lavarle el auto, labores por las que por supuesto, el galeno les pagaba. La relación fue creciendo casi a nivel de amistad, al punto que el mismo médico no los veía como empleados sino en realidad como amigos.

En una ocasión Bocaza y Burundi invitaron al doctor Benson a almorzar. Ese día ellos fueron, como era de esperarse, los más esmerados anfitriones, y el doctor Benson luego de un exquisito cocktail que lo narcotizó, fue el apetitoso menú de los dos!!!

En el juicio que les siguieron por el asesinato de quien además de salvarles la vida, había sido su médico, y en cierta medida su amigo, ambos, indignados por la acusación, afirmaron rotundamente que ni eran caníbales ni asesinos. A ellos, para empezar, ya no les gustaba la carne humana y condenaban la venganza. Ellos habían llevado a cabo simplemente un “acto de amor”, eran sólo buenos cristianos católicos, y por lo tanto antropófagos, que era algo muy distinto de ser caníbales. Y con lujo de detalles le explicaron al asombrado juez y a la atónita concurrencia, la diferencia entre ambos conceptos, con la misma teoría que el padre Francisco les había enseñado antes de bautizarlos. De la misma manera que al comulgar ingerían el cuerpo y la sangre de Cristo Salvador en la hostia, y recibían su espíritu divino, también al comerse al doctor Benson, adquirirían su inteligencia, su capacidad de oratoria, su bondad, su espíritu de entrega, con la ventaja de que ahora todas esas cualidades del médico se duplicarían en ellos, y él viviría en adelante en los dos y sería para siempre su admirado doctor y amigo.

Nota: Como les decía al comienzo de este post, cuando estuvimos en Lagos, Nigeria, habían llevado a juicio a dos nigerianos, que mataron a un amigo, a quien admiraban muchísimo y se lo comieron, convencidos de que al hacerlo adquirirían sus habilidades (antropofagia). Supuestamente, los dos hombres creían y alegaban que el canibalismo era distinto a la antropofagia.

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20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

estrellaval

estrellaval dijo

¡Si es que se veía venir! Muy bueno, Madeleine. Aunque sea previsible no deja de ser una buena historia. Y estupendamente bien escrita.

Muchas gracias por compartirla!!

21 Septiembre 2009 | 11:17 AM

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Si sigues indagando en los misterios de la Religión Cristiana, seguro que obtendrás numeroso material para la realización de cuentos para exponer en tu taller.
Un abrazo.

21 Septiembre 2009 | 01:36 PM

fenicia

fenicia dijo

Interesantisimo relato amiga y bueno,pobre doctor,pero el tenia que saber que costumbres y creencias muy arraigadas no se olvidan asi como asi y ser mas desconfiado.
Me encanta leerte
kisses

21 Septiembre 2009 | 04:30 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Es que es distinto, querida Madeleine, los dos indígenas tenían razón, el equivocado era el médico y el sacerdote por haberlos confundido. Es como hablar de sexo y amor, de poder y amor, eternas e interminables conversaciones.

Unos y otros son patanes, los primeros por no saber discernir ni comprender qué significa un símbolo y creer que el “poder” está en la cosa. Magia bruta, no nos comemos el pan que representa al maestro, nos lo zampamos a él.

Y el europeo por pensar que los saberes se aprenden explicándolos como si en las palabras estuviera ese poder. Pecado de ingenuidad y soberbia al mismo tiempo.

Los dos casos casi se parecen como si ambos fueran dos variantes de una extraña idolatría. Cuando ambas se juntan se crean monstruos como los sueños de la razón. El colonialismo es la historia de esos monstruos.

Besos.

21 Septiembre 2009 | 07:36 PM

cachiporras

cachiporras dijo

¿Eso quiere decir que los del PSOE y los del PP, se comerán a Zapatero y Rajoy respectivamente?. Porque los votan como si fueran dioses.....
Este cuento se podria aplicar asi de bien pero solo en dos estamentos: El politico y el ecónomico. Cuanto mejor nos iria...., sin politicos que te engañaran para que no sufrieras, ni banqueros que no te regalaran el dinero que no es suyo..... ¡Joder! que mundo feliz
Bueno, como has podido comprobar no me fui al apueblo. Mi hada "agarró" una amigdalitis de caballo, (bueno, de yegua), con alta fiebre y cama abundante, y aqui estoy, de nurse de enfermita. Que conste que la mimo todo lo que puedo y un poquito más. Tiene que durarme aún unos cuantos años en buen estado, sobre todo ahora que tenemos al pequeño Ferrán
¿Besos o mordiscos como los que querian al medico?, aunque tu estaras más dulce que el doctor.....

22 Septiembre 2009 | 12:13 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Gracias, Estrella. A mí lo del juicio por "comerse a un amigo", me pareció alucinante. Pero si algún día se te ocurre ir por Nigeria (espero que no) te aseguro que luego cualquier exabrupto humano te parecerá una sopita de pollo, comparado con lo que se ve en ese país. Besos y gracias de nuevo por tus comentarios.

22 Septiembre 2009 | 05:34 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Jotica querido: Yo estoy de religiones hasta el copete. No dudo ni una pizca lo que dices. A mí me basta con Dios, y con la Palabra de Cristo, que luego de 2000 años ha sido tan tergiversada. En todos las cosas en donde la humanidad ha puesto su "manita" ha dejado su sello, todo, todo, se ha desvirtuado de conformidad con los intereses del hombre. Es muy triste. Un abrazo estrecho y gracias por comentar.

22 Septiembre 2009 | 05:43 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Pues sí, Feni, el médico de mi cuento, fue muy confiado. Tienes razón. El de Nigeria que de verdad existió y no creo que fuera médico sino un "amigo" que dos nigerianos salvajes "admiraban" y lo volvieron sancocho, no sé si en realidad sospechó. Lo dudo o no lo hubieran matado. No supimos con claridad la circunstancias. Sólo que los estaban juzgando por antropófagos.

Ya sabes Feni a mí también me encanta leerte. Hace poco me acordé de ti, con el cuento de la señora que empezaba a hablarle a los comensales de su restaurante y acabó por arruinar el negocio. Nos sucedió igualito con un mesero en un restaurante argentino acá en Miami. Oye, Feni, no paraba de hablar y de contarnos historias que a ninguno de nosotros nos interesaban, y éramos 4 personas fastidiadas porque no sabíamos cómo quitárnoslo de encima!!! Increíble. Me reí para mis adentros a carcajadas acordándome de ti y de tu cuento. Besos.

22 Septiembre 2009 | 05:52 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Peletero: Dices "el colonialismo es la historia de esos monstruos". Una frase interesante y muy ajustada a todos los tristes sucesos que tuvieron lugar en la época de la colonia. En realidad, por qué razón los pueblos conquistadores les imponían a los indígenas, hablo en el caso de América, una nueva religión? Los indios tenían sus dioses, en los que creían, adoraban al sol y a la luna, a la naturaleza, etc. Con que les hubieran hecho ver que los sacrificios humanos no eran necesarios y además eran una barbaridad, suficiente. Pero cómo podían dar clases de "humanidad" los conquistadores, si las conquistas, como lo hemos visto a lo largo de la historia han sido y siguen siendo todas brutales?
Por otra parte, a un niño o a una persona sin instrucción no se le puede hablar de la misma forma ni con las mismas palabras con que nos dirigimos a una persona culta, preparada.
Sabes que sí? los dos casos parecen variantes de una extraña idolatría. Y cuántas veces no nos lo inculcaron a los católicos, a nosotras cuando éramos niñas las religiosas: No muerdas la hostia, porque estás mordiendo el cuerpo de Cristo. No puedes comer ni beber ni siquiera agua 3 horas antes de recibir la comunión, porque eso constituye un sacrilegio!!! Y yo adoraba las panelitas de leche, y me las comía una hora antes de comulgar, y vivía con el trauma del sacrilegio semanal. Uff! querido Peletero, menos mal que tenía a mi padre, que se echaba a reir, y me decía: No creas en eso, mi amor, esas son boberías que se inventan los curas.
Gracias por comentar. Besos.

22 Septiembre 2009 | 06:16 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hooola Cachis: Te hacía alejado nuevamente del mundanal ruido!!!
No sé cómo contestar tu pregunta, porque últimamente rehuso hablar de política para no estropear mi metabolismo. Y de la española, la verdad sólo sé lo que leo en los periódicos, que como sabes son pésima fuente de información. En otras palabras no sé nada y me es imposible contestar tu pregunta. Quién sabe a lo mejor terminan un día de estos comiéndose a Zapatero con cordones y todo.

Teneis al nieto con vosotros? Ya me imagino cómo lo disfrutarán. Espero que tu hada se reponga de su amigdalitis, y sí, Cachi, mímala mucho. Después de tantos años, hijos, y vicisitudes, una buena esposa y compañera lo amerita de sobra.

No, no me mandes mordiscos, que después de este cuento me pongo nerviosa! Los besos siempre son más suaves y por lo tanto vienen mejor. No crees? Me ha dado mucha alegría que vuelvas por aquí a comentar. Creí que te habías perdido definitivamente en una cacería fotográfica. Besos.

22 Septiembre 2009 | 06:28 AM

lo-que-hay

lo-que-hay dijo

Hola
Que historia tan difícil de entender cuando te han cuidado, ayudado y ha sido tu amigo. Es la propia ignorancia y las costumbres de estos indígenas la que lo ha provocado. Hace tiempo leí algo parecido de un japones que se había comido a su novia por amor, nada más que la quería él.

Besos
Juan

23 Septiembre 2009 | 09:07 AM

nazul

nazul dijo

Una historia fantástica...por lo bien redactada y de fácil lectura. Por ser capaz de inventar e imaginar a raíz de una historia verdadera. Me fascinan los relatos que tienen parte de realidad y de ficción.
Un horror la historia en sí, en su trasfondo. Todos tenemos creencias en algo, en alguien...pero cuando uno lo asume como propio, no teniendo ojos para nada más, sino para creer que puede hacer algo porque así se lo impone su creencia me parece que hay más problema de psiquis que otra cosa...porque la idolatria, con ese amor excesivo es una enfermedad. Y el canibalismo y la antropofagia, para mí, van cortadas por la misma tijera.
Besitos azules

P.D. Mañana es el gran día, qué nervios! si hay novedades te escribo. Estoy deseando saber cual de los dos llegará primero ;-)

23 Septiembre 2009 | 07:05 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Claro, Juan, que es difícil de entender, porque precisamente como son salvajes, no piensan que hacen nada malo. Es una mala interpretación de la admiración e inclusive de la amistad. Pero también hay seres "antropófagos" que sin comerse físicamente a alguien le chupan hasta el cerebro y la voluntad. Entonces, yo pienso, después de todo de qué nos asombramos? Besos.

24 Septiembre 2009 | 08:15 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querida Nazul: Le acababa de responder algo por el estilo de lo que dices, a Juan, cuando leí tu comentario. No hay duda de que la idolatría, el canibalismo y la antropofagia en un sentido mental están cortadas por la misma tijera.

Mañana te pongo unas líneas para saber cómo te está yendo. Besitos.

24 Septiembre 2009 | 08:20 AM

elclubdelasprimerasesposas

elclubdelasprimerasesposas dijo

Hey, Madeleine! ¿Cómo lo llevas?
He leído tu cuento. felicidades! Me ha recordado bastante la historia de otro caníbal, hace unos 20 años, un japonés residente en París que se comió a su novia, según él, también en un acto de amor..hay que estar desequilibrado para llegar a ese punto y además, no sentir absolutamente ningún remordimiento.
Da miedo pensar que hay gente así....Afortunadamente también hay gente buena en este mundo.
Un abrazo enorme!!!

27 Septiembre 2009 | 09:53 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Tati: Qué alegría verte. Estabas perdida. Pasé varias veces por tu blog a ver si habías actualizado, y nada. Me dije, ella debe estar o de vacaciones o muy ocupada con el trabajo.

Pues sí, Tati, horrible. El caso del japonés lo comentó aquí alguien más. Ese es mucho desequilibrio, no hay duda. En el de los nigerianos, yo quisiera creer que fue ignorancia. Hablarle a salvajes de ciertas cosas, o tratar de cambiar sus costumbres es como darle a un marrano a comer una tarta exquisita. Se desperdicia, con seguridad.

Yo sí creo que la gente buena es mucho más que la mala, pero éstos se notan más. Besos.

27 Septiembre 2009 | 10:54 PM

argivo

argivo dijo

Encanto, se mantiene el humor que es característico en tí, poero baja la tensión, por el aspecto ligero de crónica que les hace perder psicología a los dos caníbales, aunque son en la virtud de tu escritura, dos personajes que quedan en la imaginaria del lector. Creo que vas afinando puntería, Ya no queda sino soltarse a escribir, y romper las amarras. UN abrazo estrecho. Argivo.

28 Septiembre 2009 | 03:59 AM

Mariam

Mariam dijo

Leyendo los motivos que aducían Bocaza y Burundi para explicar su terrible acción, se me ocurre que esta cuestión, la del canibalismo, no deja de ser ligeramente inquietante si pensamos que desde el Neolítico es una práctica que aún hoy perdura, y no solo entre tribus primitivas sino incluso en comportamientos sicóticos manifestados por personas que viven en países civilizados, esas a los que ahora se suelen denominar pshyco-killers, y de las que, procediendo de sociedades educadas durante siglos en el rechazo al consumo de carne humana, no se explica semejante proceder.

Cabe preguntarse si estamos ante algún resto atávico del que no hemos podido desprendernos desde nuestros orígenes, y que continúa vivo de manera muy especial en las profundidades de la mente siempre oscura y desconocida de los sicópatas, al menos de algunos de ellos. No hace mucho han aparecido algunos casos de estos en la prensa, como el de aquel japonés, estudiante en París, que se comió a su novia holandesa .. Es más, como dato anecdótico te contaré que hay sicólogos que tras esa tendencia que tiene la mayoría de la gente a mordisquear las mejillas mofletudas de los bebés o a pronunciar frases como “Es una chica preciosa, está para comérsela” o “Te comería a besos”, hay una especie de tic ancestral que califican como “pulsión caníbal”.

Lo cierto y verdad es que la antropofagia está en los cimientos de muchas mitologías de todos los continentes, justo en la fundación del mundo, y que de ahí pasa a la religión… Cronos, en Grecia, se come a sus propios hijos, Baal y todos los dioses de oriente medio tienen un culto antropofágico, como también ocurre entre las civilizaciones precolombinas... Incluso el catolicismo, con el acto de la comunión, se enmarca en la teofagia que caracterizó a muchas culturas antiguas en todos los continentes. Si bien en todas ellas, incluida la europea, comer carne humana se hace costumbre en un primer momento por pura cuestión de subsistencia, no tarda en institucionalizarse, al principio por mera cuestión de gustos gastronómicos, después como actividad ritual y religiosa.

Con todos estos antecedentes, tampoco es como extrañarnos demasiado de que Bocaza y Burundi, hijos de pueblos situados en la esfera del animismo, se comieran bien guisadito al médico al que tanto querían y admiraban y que, además, hicieran distinciones entre canibalismo y antropofagia. A ellos no les guiaba ningún instinto primitivo y salvaje del que se avergonzarían ahora que ya han recibido el barniz de la civilización y la cristianización, sino precisamente lo que habían “aprendido” de ambas. El “Tomad y comed todos de él porque este es mi cuerpo y esta es mi sangre” de la Misa se lo tomaron al pie de la letra…

El misionero no podía prever esto, claro, y es que solemos hacer caso omiso a la mejor maestra que podemos tener: la Historia. Esta nos muestra una constante a lo largo de la vida de todas las civilizaciones, y es el proceso de fusión y solapamiento que sufre una religión impuesta con las autóctonas de la población. Rara es la que escapa a ello, este fenómeno de sincretismo religioso está presente, por citar un caso conocido, en las religiones afro-católicas caribeñas, como la santería, en que tras muchos santos católicos se esconden la figuras de dioses del panteón yoruba, etnia de la que proceden buena parte de los negros de Cuba y que, mira tú, es de origen nigeriano. O la misma religión cristiana, buena parte de cuyas festividades son manipulación y adaptación de otras paganas mucho más antiguas y casi imposibles de erradicar.

Y esto viene a ser lo que, a mi entender, les ha ocurrido a estos personajes: han identificado la recepción del espíritu de Cristo y los beneficios de la comunión en el alma del cristiano con su creencia secular de que se adquieren las virtudes del señor al que se comían, han literalizado el acto de transustanciación en que consiste la Eucaristía y… se han comulgado al médico. Al fin y al cabo, la antropofagia ritual lo que conlleva es un procedimiento metafísico: el que convierte en tótem lo que para nosotros en un tabú.

Me ha gustado mucho tu cuento, querida Madeleine, la agilidad y gracia con que está narrado, y su amenidad.

Besos.

28 Septiembre 2009 | 08:54 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Argivo: Es que el hecho me pareció tan abominable, que todavía cuando lo pienso me da escalofríos y opté por "disfrazarlo" con algo de humor, si es que en realidad cabe. Gracias por tu acertado comentario. Claro, que seguiré afinando la puntería. Un beso.

29 Septiembre 2009 | 07:33 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querida Mariam: Lo que sucedió en realidad, fue que dos nigerianos se comieron a un amigo porque creían que al hacerlo adquirirían sus cualidades, y ellos hacían la distinción entre antropofagia, lo que acabo de describir y canibalismo, comer carne humana. Lo que me llevó a pensar, que en efecto, como tú comentas, no es el mismo acto simbólico que efectuamos los católicos al comulgar? Teofagia, como tú dices. No es esa la misma idea? Por eso fue que en la ficción las ligué.
Eso mismo: La antropofagia ritual convierte en tótem lo que para nosotros es tabú. Sigo pensando que es escalofriante.
Nota: Coincidencialmente, tengo como clientes ahora a una pareja del Uruguay, y él conocía a algunos de los sobrevivientes de un avión que se estrelló hace ya una pila de años en los Andes, y que se alimentaron con la carne de los que habían fallecido, porque no tuvieron otro recurso. Algunos prefirieron morir de inanición. Claro, es una situación distinta y extrema, porque no se puede predecir lo que uno haría si se trata de salvar la vida, verdad?
Gracial mil por tus reflexiones y me alegra que te haya gustado la historia, a pesar de lo macabra. Besos.

29 Septiembre 2009 | 07:52 AM

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Key Biscayne, Florida, Estados Unidos de América
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Soy Madeleine, una abogada, colombiana de origen y de corazón y nacionalizada americana. Estados Unidos, pues, es mi segunda patria. Vivo en Key Biscayne, una islita cerca a Miami en donde trabajo como corredora de bienes raíces y estoy felizmente casada hace ya una pila de años. Aprendí inglés, francés e italiano, porque me gusta la gente y comunicarme con ella. Creo que el Amor y la Fe mueven al mundo. Escribo poesía y cuentos, y trato de hacer de las penas risa y ficción, y escuchar la música y la poesía que tiene la vida, y sobre todo descubrir la que esconden los demás. Son bienvenidos a mi casa todos aquéllos y aquéllas que tengan una tónica similar y sientan que tienen algo positivo que aportar..., ah! y no censuro en lo más mínimo la diferencia de ideas siempre que se expresen con respeto, sin atropellar ni insultar.

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