Hoy voy a arrinconar los temas literarios, para compartir con ustedes un artículo que leí sobre estimulación del cerebro, que me pareció interesantísimo. Escrito por una autoridad en la materia, el jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Duke, coautor de un libro para combatir el Alzheimer, el médico suministra técnicas sencillas y da ideas para mantenerse alerta, útiles para todos, sin discriminación de edad.

Es posible que aquellos lectores que sean menores de 30, piensen que el tema todavía no es para ellos. Sin embargo, créanme que no hay nada tan inexorable como el paso de los años. Tarde o temprano atrapan. Y por mucho que nos esforcemos en conservar la apariencia e ignorar a esa burlona señora llamada edad, ella se encarga a menudo de que veamos la realidad, y nos da señales y nos hace muecas para obligarnos a poner las cosas en perspectiva.

El extraño caso de un brillante matemático, aquejado de un severo Alzheimer a los 70 años, y que sin embargo, obtuvo niveles altísimos en todas las pruebas de habilidad a que su médico lo sometió, llevó a los investigadores a concluir que aunque se trataba de un caso extremo, no era por eso el único. De hecho, 20% de las autopsias practicadas en personas que no tenían ningún problema con la memoria al morir, revelaron que padecían de Alzheimer. Lo que llevó al equipo investigador a concluir que lo que permite que el cerebro continúe su función, a veces con eficiencia a pesar de los cambios que deberían causar profunda incapacidad en el comportamiento de la persona, es una especie de "reserva de conocimiento" o sea, la combinación de las habilidades innatas del individuo y ese poder adicional del cerebro que la persona obtiene cuando estimula la mente.

La buena noticia, (ojo, cincuentones, cercanos o avanzados en esa edad), es que no obstante la idea general que la mayoría tiene de que la mente declina al llegar a los 50, el concepto es erróneo. De hecho, un cerebro sano y ejercitado, con una acumulación de conocimiento y con la sabiduría que da la experiencia es mucho más fuerte con la edad. Adicionalmente, la madurez emocional, que permite superar los reveses y no regodearse en el sufrimiento y en los pensamientos negativos también parece aumentar con la edad.

Naturalmente que hay funciones del cerebro que declinan con el paso del tiempo, tales como la memoria y la rapidez para pensar. Entonces para mantener nuestra capacidad en un grado óptimo debemos nutrir nuestras neuronas, y aquí está la clave de la cosa: Los científicos sospechan que hay ciertos hábitos en nuestro estilo de vida que estimulan su crecimiento:

1. El ejercicio físico y mental es uno de ellos. Una caminata fuerte 40 minutos cuatro veces a la semana, ojalá en compañía de alguien, aumenta el flujo de sangre en el cerebro y ayuda al buen estado físico y mental.

2. Variar la rutina: Pruebe un supermercado distinto. Haga nuevas amistades. La novedad estimula las conexiones neurocerebrales.

3. Cultivar intereses: Aprenda un idioma. Escuche música.

4. Lea. Haga crucigramas o juegos de estimulación cerebral.

5. Practique meditación o yoga o caminatas que ayuden a concentrar la mente y a relajarse.

6. Duerma. Descanse.

7. Sea creativo. Pinte, escriba una novela, cuentos, poesía, lo que más disfrute. Visite websites interesantes, o construya el suyo.

8. Baile, si puede. Socialice y haga nuevas amistades y cultive las antiguas. No se aisle.

9. Coma correctamente. Frutas, vegetales, granos completos, pescado, etc.

10. Mantenga su presión controlada, su peso, su azúcar en la sangre y su colesterol y no fume.

11. Trabaje o haga trabajo voluntario si está retirado.

Bueno, queridos amigos (as) como pueden ver, no son fórmulas mágicas ni nada que no sepamos. Son ideas sencillas, que pueden obrar maravillas en nuestra vida y en realidad no cuesta nada probarlas.

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