Publicidad:
Terra
La Coctelera

Literatura y Poesía

Quién no espera vencer, ya está vencido.

22 Marzo 2010

UN PUERTO LLAMADO LIBERTAD

Queridos amigos (as)

El cuento que hoy someto a vuestra lectura y comentarios, es la tarea de la tertulia del próximo viernes 26 de Marzo. Lo que nos pidió Chely (la directora del grupo) esta vez, fue escribir una historia a partir de un cuadro del que el/la protagonista formara de alguna manera parte. Espero que les guste.

UN PUERTO LLAMADO LIBERTAD

El cuadro se llamaba "Un puerto llamado Libertad", y contenía la clave de su vida, aunque Alma Beatriz vino apenas a comprenderlo en esa tarde de Enero. Se lo regaló Camilo, un mes justo antes de abandonarla, cuando celebraban un aniversario más de los muchos años de feliz noviazgo que llevaban. Era una preciosa marina, con cuatro barcas entrelazadas que flotaban a la orilla de un mar profundamente azul e inconmensurable. Cuatro gaviotas sobrevolaban los botes en un cielo imposible, arrebolado por una gama de amarillos, violeta y naranjas. Maravillada, se vio así misma, a Camilo y a sus padres, los tres seres que más amaba representados en cada barca.

De más está decir que el rompimiento de su noviazgo fue un golpe brutal e inesperado.  Camilo que hacía el internado para graduarse de médico, se enamoró de otra estudiante, bastante coquetona, con muchas millas de experiencia a su favor, independiente y determinada. 

Alma Beatriz no comprendió por qué su mundo perfecto se hizo añicos sin previo aviso, y peor, sin un motivo aparente por su parte.  Venía de una familia unida y muy extensa de seis hijos, dos varones y cuatro mujeres, de los cuales sólo ella y su hermano menor todavía residían con sus padres.  Y aunque ella tenía un trabajo bien pagado, en el área de lo que había estudiado, y edad suficiente como para independizarse, prefirió seguir en la antigua casa paterna, porque además del calor de hogar al que estaba acostumbrada, vivir con ellos le permitía viajar, comer en los restaurantes de moda, vestirse con ropas caras y otros gustos que ella sola no habría podido pagarse. 

Con el naufragio de su noviazgo, el cuadro que Camilo le regaló perdió su encanto y la vida amorosa de Alma Beatriz empezó a ir en declive.  Primero tuvo a Mauricio, un arquitecto, alto, guapo y divertido, que vivía en Estados Unidos. Naturalmente, por la distancia, la relación no prosperó y se quedó apenas en el entusiasmo de unas semanas de vacaciones.  Luego vino un abogado, recién separado, lleno de conflictos sentimentales y sin un peso, al que ella cansada de escucharle quejas le sugirió amablemente buscarse una sicoanalista, que era lo que en realidad necesitaba.  Más adelante fue el Guille..., ah, el Guille, loco, simpático y lleno de plata, lástima que fuera tan feo, feísimo, tanto que la química no funcionó.  Y por fin, conoció a Gustavo, profesional, peligrosamente atractivo, romántico, el único que revivió la pasión que una vez sintió por Camilo.  Pero Gustavo, _ ¿por qué siempre habrá un pero?_ se preguntaba Alma Beatriz con desconsuelo...,  él, que era todo lo que ella anhelaba y era además amigo de su hermano menor y de su familia, tenía una novia en otra ciudad hacía ya muchos años. Y sobre la conciencia de Alma pesó la opinión de los suyos y sus propios escrúpulos, y se dijo que no iba a hacerle a otra lo que a ella le habían hecho y que siempre juzgaría tan despreciable.  Así que renunció a Gustavo, quien no se casó con la novia de toda la vida, sino con otra, y para colmo de ironías, al poco tiempo. 

Luego vino la crisis de empleos, y Alma Beatriz perdió su trabajo, y aunque más tarde consiguió otros, ninguno era tan bien remunerado como el que tenía o dentro de su profesión como publicista.  Para completar sus desgracias, su padre murió de repente y su hermano voló enseguida del nido.  Y entonces, atrás quedó ella, en ese caserón solitario, que a cada instante le recordaba el tiempo que había pasado, y parecía lamentarse y llorar con sus propias pisadas.  Y aunque nada material le faltaba, allí relegada como una sombra, poco a poco se convirtió a los ojos de su familia en la compañera permanente y casi obligada de su madre.  

Por fin, un buen día vendieron la casa y se compraron un apartamento pequeño, pero cómodo, moderno y lleno de luz, en donde el cuadro que Camilo le había regalado recobró de nuevo su magia.  Y muchas veces al pasar por enfrente de él, Alma Beatriz se detenía y lo contemplaba absorta, porque sentía  que la pintura le hablaba cada vez de una forma más insistente.  Y claro, es que a partir de la mudada, la atmósfera en la que ella se desenvolvía era notablemente mejor. Había comenzado un trabajo en ventas, que hasta el momento le gustaba y resultaba satisfactorio, pero en cambio su vida emocional parecía cada vez más estancada.  Sus salidas con personas del sexo opuesto eran ya nulas, e inclusive con otras amistades estaban cada vez más limitadas.  Sin darse cuenta, su diario vivir giraba sólo en torno al cuidado de su madre: Viajes con ella a la peluquería, al médico, a los bancos, paseos con la familia, y así.  Y no era que Alma Beatriz no lo hiciera con gusto, porque ella ciertamente amaba a su madre, pero con excepción de una sola de sus hermanas, Patricia, la única que se brindaba a darle una mano, la actitud de los demás era insultante.  Resentía también el proceder de su madre, que la colocaba en segundo plano si las hermanas mayores caían en una de sus visitas sorpresa y peor si eran los varones los que aparecían porque entonces, ella se volvía invisible a los ojos de su mamá, que era capaz de modificar o abandonar los planes que las dos ya habían hecho para atenderlos. 

 _Total, si a ti te veo todos los días y a ellos no_ le decía.

_Claro, mamá, yo soy la tediosa rutina y los demás son la novedad _ ¿no es verdad?

_Ay! Alma Beatriz, cada vez  te pones más agria _ comentaba alguno de los hermanos.

Pero esa tarde de Enero, en que por una celebración especial toda la familia se hallaba reunida, Alma Beatriz se detuvo ante el cuadro, con la mirada perdida, y para asombro de su madre y de sus hermanos, preguntó en voz alta:

_Bueno, ¿y cuándo será mi turno?

_ ¿Su turno de qué? _ pareció ser también la aterrada pregunta que se hicieron todos, que sin embargo, permanecieron callados, petrificados, y creyeron que Alma Beatriz desvariaba _.  Entonces, el hermano menor rompió el pesado silencio:

_Se lo dije, mamá, que hemos debido desaparecer ese cuadro, porque ella iba a terminar desquiciada por los malos recuerdos _.  Pero Alma Beatriz que había encontrado por fin la respuesta, lo fulminó con la mirada y con voz helada dijo:

_No voy a permitir que me roben mis sueños..., con excepción de Patricia, ninguno de ustedes ha comprendido que soy la hija, pero no la sirvienta ni la esclava de mi mamá. 

Y diciendo esto, se volvió pequeñita a la vista de todos, tan diminuta que pudo trepar al marco del cuadro, e inclinarse hacia la orilla para soltar una por una las amarras de las cuatro barcas.  Al final, se subió en la que quedó más cercana, y se alejó remando, remando con mucha calma hasta perderse decidida y sonriente en el horizonte.     

 BIENVENIDOS VUESTROS COMENTARIOS

servido por Madeleine 31 comentarios compártelo

31 comentarios · Escribe aquí tu comentario

la_vida_bella

la_vida_bella dijo

me encantó, me conectaste desde el principio, es maravillo empesar la semana asi , cuidate besos deksde Venezuela

22 Marzo 2010 | 03:48 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Gracias, La vida bella, espero que a mis contertulios también les guste. Y bienvenida a mi blog. Un abrazo.

22 Marzo 2010 | 04:37 PM

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Seguro que les gustará a tus compañeros y a tu directora. Sabes atrapar la atención del lector desde el primer momento y lo resuelves con un toque casi mágico, pleno de belleza poetica.
Enhorabuena.

22 Marzo 2010 | 06:22 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Gracias, Jotica. Vamos a ver qué me dicen. Por el momento me alegro que a ti te haya gustado. Un abrazo.

22 Marzo 2010 | 09:03 PM

argivo

argivo dijo

Tiene inocencia e ingenuidad, que expresa espìritu encantador, para hacer creíble, lo màgico y sorprendente de su final.. Bien narrado. Aún puedes sacar mayor provecho de Alma Beatriz, y del personaje de la madre, y las hermanas, personajes excelentes para poner en relieve su naturaleza humana vitanda. Un beso largo. Argivo

22 Marzo 2010 | 10:13 PM

Benjamín Rivera

Benjamín Rivera dijo

Holal lal libertad es el princiopio fundamental para el ser humano que eso lo tomen en cuenta de una vez por todas CUBA... adios.

23 Marzo 2010 | 02:39 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Argivo: Mil gracias por tus comentarios. Tal vez tengas razón y debería ahondar en el personaje de Alma Beatriz, su madre y sus hermanas. Hay tanta tela para cortar en el tema que hasta podría sacar una novela, je. Un besote.

23 Marzo 2010 | 02:47 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Benjitas:

Pues sí, aunque este post nada tiene qué ver con libertades políticas, coincido contigo en que en Cuba y en otros países como Venezuela y demás deberían de tener en cuenta la libertad..., pero crees tú que tengan idea de qué se trata?

Espero que Chile se recupere pronto y que pare la tierra de temblar. Un abrazo.

23 Marzo 2010 | 02:52 AM

lamujeresqueleto

lamujeresqueleto dijo

Me gusta ese soltar amarras de la protagonista. Es triste cuando te das cuenta de que no eres valorada por los tuyos, no porque se tengan que hacer las cosas para ello, pero un reconocimiento da fuerzas para seguir y seguir...

Me ha gustado mucho esa imágen final.

Besos, guapa.

23 Marzo 2010 | 09:41 AM

fenicia

fenicia dijo

Precioso cuento Madeleine,con muy buenos personajes y trama.
Escribes muy bien,ya te lo he dicho muchas veces y no me canso.Tienes mucha calidad literaria,pero es que tambien la posees humana.
Un abrazo muy fuerte desde el sur de España,en esta ya primavera,tras un lluvioso y frio invierno.
Tambien flóres para ti.
Feni

23 Marzo 2010 | 11:17 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querida Conxa:

Naturalmente, yo soy partidaria de dar sin esperar nada a cambio. Allí radica la verdadera generosidad. De lo contrario, estaríamos hablando de inversión con la idea de que lo que damos nos reporte un interés. Pero creo que en la vida también la generosidad tiene un límite. No podemos ser siempre los únicos que damos y que los demás consideren nuestros buenos gestos como una obligación. Por otra parte, a todos nos gusta que se nos reconozcan y valoren nuestros buenos gestos. Por qué no? apenas somos humanos.

Y sobre todo, la generosidad no significa que debamos sacrificar nuestros sueños y olvidarnos de que existimos. No, no y no. Todos tenemos derecho a una vida propia y a volar con nuestras alas y no con otras prestadas. Gracias por tus comentarios. Besos.

23 Marzo 2010 | 05:26 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola querida Feni:

Los personajes existen, y pueden ser nuestra vecina, o una amiga o una hermana. En todas las familias se dan silvestres los casos en que unos hermanos consideran a uno o a una hermana, la cenicienta o el ceniciento. Uno solo con toda la obligación como si los demás no contaran sino para lo que les conviene. Por algo la parábola del Hijo Pródigo, no? Y es inevitable que los padres que aman a todos sus hijos, se sientan felices cuando el indiferente o el descarriado es el que viene. Pero por lo mismo, no debería ser uno solo el sacrificado, a menos que eso es lo que esa persona desea, pero quien se sienta colocado (a) en una situación así, no debería de tener remordimientos o de sentirse culpable a la hora de elegir vivir su propia vida. Todos tenemos derecho a una.

Graaaacias por las flores primaverales. Un beso.

23 Marzo 2010 | 05:36 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Querida Madeleine, ¿me creerás si te digo que me ha emocionado el final?, en él hay una verdad simple y potente, de una gran fuerza, la de alguien que dice ¡basta!, y se va. Así de simple.

Yo siempre digo que siempre besamos los mismos labios, pero ¿por qué nos enamoramos de imbéciles y allí nos quedamos encallados? Tal vez sea también nuestra responsabilidad, nuestra falta y nuestra incapacidad para encontrar otros ojos que nos miren. Quizás sí, o quizás no.

Me ha gustado la imagen de la protagonista entrando en el cuadro para alejarse y alojarse en él.

Cuando no tenemos ojos delante de nosotros hemos de mirar el sol que está pintado en una marina, dulce y sencilla.

Besos.

23 Marzo 2010 | 07:44 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Mi querido Peletero:

Y me creerás que a mí me han emocionado tus palabras? Tal vez porque la protagonista de este cuento es una amiga muy querida, muy especial para quienes somos sus amistades.

Decir "basta" parece una fórmula muy sencilla, y sin embargo, qué trabajo tan grande nos cuesta, qué voluntad y determinación requiere. Es que para decirlo y mantenerlo es preciso primero poner las cosas en perspectiva con claridad, sin ofuscarnos, y luego trabajar en nuestra autoestima y desechar todos los complejos de culpabilidad que nos maniatan y no nos permiten soltar las amarras (algo también que parece sencillo y resulta dificilísimo de hacer).

Y esto me lleva a tu acertada reflexión: Sí, mi querido Peletero, se besan los mismos labios y las personas se enamoran de imbéciles y muchas veces se encallan en esos amores equivocados. A todos nos ha pasado al menos alguna vez, supongo. Y mejor que hayamos pasado por la experiencia porque no hay nada tan triste como un corazón estéril, que no ha sabido jamás lo que es llorar. Pero en fin, me fuí por las ramas, y lo que quería era darle una respuesta a la duda que expresas. Porque cuando nos sucede varias veces lo mismo, significa que no aprendimos nada de la experiencia y por supuesto, no hay duda de que el fracaso o el error es nuestra responsabilidad. Como decía alguien: La primera vez que te hice sufrir o te engañé fue mi culpa, la siguiente es la tuya y de nadie más.
"Cuando no tenemos ojos delante de nosotros hemos de mirar el sol que está pintado en una marina, dulce y sencilla". Mejor no pudiste expresarlo. Gracias por la enorme sonrisa que me proporcionas. Besos.

23 Marzo 2010 | 09:32 PM

Salma

Salma dijo

jajaja... todavía me estoy imaginando la cara del pobrico Guille, tan feo, feísimo... Qué gracia me ha hecho Made.

A lo que iba, es un relato muy interesante del que se puede extraer mucho jugo y variadas opiniones así como enseñanzas. Resulta curioso que hasta que no se producen cambios en nuestras vidas que nos levanten el ánimo y los ojos no seamos capaces de ver las cosas que siempre hemos tenido ahí pero de alguna manera no hemos sabido, podido o querido mirar.
Alma Beatriz tuvo su sueño mucho tiempo enmarcado y colgado en una pared, cuando su relación se rompió también quebró la ilusión que la dejó amarrada a un puerto llamado prisión donde ese cuadro ya sin luz perdió todo su encanto al desdibujarse el mar en el horizonte.
La vida y los años fueron pasando y lo que en un principio fue una cómoda y libre elección para ella, quedarse a vivir con sus padres, pasó a ser una obligación. Esas cosas pasan con demasiada frecuencia porque lo que muchas veces se hace por amor, por cariño, por humanidad... al final se te acaba imponiendo como un deber, se da por hecho que has de hacerlo porque siempre lo has hecho.
Ahí surge un dilema para mi y en uno de tus comentarios haces mención de ello. Me cuesta decidir quien es realmente más culpable, si la persona que lo da todo a pesar de no recibir nada o las personas que se aprovechan de la bondad de los demás.
Yo aquí no puedo decir que Alma B. fuera culpable por aguantar tanto, por no soltar amarras mucho antes porque como bien dices llegar hasta el punto de decir "Basta" es muy difícil, tanto o igual que aprender a decir "no", el conflicto interno que uno tiene no se resuelve tan fácilmente cuando además sufres cierto chantaje emocional.
Y si te soy sincera prefiero ser generosa porque sí, porque eso me hace sentir bien conmigo misma aunque me llamen tonta, antes que ser una lista porque sí que si y con más morro que Porky.
Sin dudarlo me quedo con Alma B. y su generosidad antes que con el aprovechamiento y desplantes de la familia.
Me joroba un montón que haya que llegar hasta ese punto de "hasta aquí hemos llegado" por la ceguera del egoísmo de los demás que mientras lo demás aguanten yo sigo tirando.

Además, se dice que "más vale tarde que nunca" ¿no? pues aunque dejara pasar algunos años hasta volar como las gaviotas de su cuadro, lo hizo, y cruzó el mar, y fue capaz de divisar en el horizonte otro puerto, éste, llamado libertad.

Muy bonito tu relato, sí señora, dejas siempre una muy buena sensación en estas historias donde no sé como te las apañas para encontrar siempre un final esperanzador. ¿Será que el sol de Miami es verde? Jajaja

Ay madre, le he dado al cursor para arriba y veo me he enrollado un pelín, glups...

Besotes guapa

25 Marzo 2010 | 05:42 PM

Salma

Salma dijo

Je, que soy yo otra vez, jajaja... que me olvidé de la música, la canción perfecta para este post. Ya verás como estás de acuerdo conmigo... ;)

http://www.youtube.com/watch?v=89pmp-wBBaY

"Ayer se fue, tomó sus cosas y se puso a navegar...

...Se despidió, y decidió batirse en duelo con el mar,
y recorrer el mundo en su velero, y navegar, la la la…
y navegar…

...Y se marchó... y a su barco le llamó libertad… y en el
cielo dibujó gavioooootas, y pintó, estelas en el mar…"

lalala... lalala... lalala

jajaja

25 Marzo 2010 | 05:51 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Mi encantadora Salma: Créeme que Guille era feo, feo, feísimo pero muy simpático.

Dices bien: Alma Beatriz tuvo su sueño enmarcado y colgado de una pared por muchísimo tiempo, y por fin encontró el momento y el coraje de decir "basta". Yo no creo que en este punto importa mucho revisar el proceso y repartir culpas. Supongo que eso ya ella lo había hecho hace mucho tiempo. Como en toda situación pantanosa, una vez que se cae la venda de los ojos, lo que importa es tomar una resolución y llevarla a cabo.

La esperanza, guapísima, es lo único que nos sostiene, créeme, sin ella y por lo tanto sin ilusiones no tenemos ya nada más qué perder. El sol de Miami es color de oro, pero si vieras cómo ilumina los verdes. Algún día tienes que venir por aquí para que veas que no miento (risas).

Gracias por el enlace. Siempre me alegras la vida. Besos.

26 Marzo 2010 | 08:00 PM

nazul

nazul dijo

Estoy de vuelta, aunque con menos tiempo que antes, je...eso sí, encantadísima de dedicar a mi gordita todo mi tiempo...y poder encontrar un poquito para los amigos también.
Todo un placer llegar a tu casita para leer un buen post. Creo que todos hemos tenido alguna vez algo que nos ata, hasta que encontramos ese puerto llamado libertad. No es egoísta sino ser valiente dar un paso al frente para desatar las cadenas de aquello que hemos considerado "atadura". En ocasiones, hay muchos que no comprenden, o que creen tener motivos para juzgar, pero la libertad es un derecho único y personal. Ni que decir tiene que hay situaciones en la vida que nos atan, pero cuando nos hace sentir prisioneros, después de un tiempo prudencial hay que continuar el rumbo para poder seguir viviendo....y le pese a quien le pese.
Me encantó el cuento y creo que se puede extender a cantidad de vivencias personales.
Un beso enorme del azul de la libertad

29 Marzo 2010 | 09:26 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Mi querida Nazul: Qué alegría verte por esta casa y disfrutar nuevamente de tus magníficos comentarios. Se te agradece doblemente el esfuerzo ahora que tienes el corazón y las manos llenas con tu pequeña (terrón de azúcar, por cierto. Es bellísima).

Pues sí, mi querida Nazul, romper ataduras es valentía y no egoísmo. Y no es tan importante que los demás lo entiendan como que sea uno mismo quien por fin lo comprenda y se decida con paso y mano firme a soltar amarras.

Besos para una de las cinco nuevas madres mejores del mundo, y claro, para tu Paula y el padre de tu princesa.

31 Marzo 2010 | 04:44 AM

lo-que-hay

lo-que-hay dijo

Hola
Bella historia la que nos cuentas. Es verdad que cuando se ha tenido un amor verdadero, en el cuál habías depositado todas tus esperanzas, hay un día que se esfuma y te quedas vacio. Con la cantidad de gente que ha conocido y ninguno ha sintonizado con ella. Creo que lo mejor que hizo fue marcharse y explorar otros horiszontes.

Saludos
Juan

2 Abril 2010 | 11:42 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Querido Juan:

Yo soy de las que pienso que uno no debería buscar necesariamente otra persona como complemento. Si no hay realización en sí mismo no creo que sea posible sintonizar con alguien. A lo que me refiero es que lo primero es la estima, el amor propio en todas las relaciones, con la familia, como pareja, con las amistades. Quien no se respeta a sí mismo, no puede esperar respeto de los demás.

Gracias por tus comentarios. Un abrazo.

3 Abril 2010 | 03:11 AM

elclubdelasprimerasesposas

elclubdelasprimerasesposas dijo

Hola Madeleine! bonito relato y muy real porque lo que cuentas le ha pasado a más de una mujer.
A los hombres casi no les pasa porque toman las riendas de sus vidas de otro modo. Alma se dejó llevar, no supo cambiar el rumbo...No creo que los demás sean más "culpables" que ella...
A esta historia le veo también otro aspecto a considerar...cuanto más pasa el tiempo más vemos lo que no "funcionaría" en una relación y abandonamos antes de tan siquiera intentarlo...Lo digo por los diferentes escarceos amorosos que tuvo después de su primera ruptura.....Es así...
Te mando un fuerte abrazo!!!

11 Abril 2010 | 12:15 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Tati: Hace un ratico que no pasaba por la Coctelera y me da mucha alegría venir y encontrarme con tu visita.

La situación que describo en este relato es una con la que todos podemos identificarnos de mil maneras. Y no sólo en el plano amoroso sino en el familiar, en el de la amistad, el trabajo, etc.

Dices que a los hombres no les pasa porque toman las riendas de sus vidas de otro modo. Y puede que por lo general sea así, aunque yo no sería tan categórica, sabes? A los hombres también les ocurre..., te lo aseguro. Nadie está exento de que le suceda. Lo importante es tener la valentía de decir BASTA!!!

En el caso de Alma, y en la mayoría de los casos tienes razón, la culpa recae en el que permite el abuso. Es muchas veces la víctima la que con su actitud abnegada provoca la situación.

Mil gracias por tus reflexiones, que me han parecido como de costumbre muy interesantes. Un estrecho abrazo.

16 Abril 2010 | 09:13 PM

Lucia Giraldo Hurtado

Lucia Giraldo Hurtado dijo

Lo sabia!!!!
Tu capital literario es inmenso!
Buenisimo!
Pregunta: de donde sacas tiempo?
trabajas,eres amade casa,haces deporte
,cuidas tu maridito,rumbeas,viajas!
Definitivamente eres polifacetica!!!!!

FELICITACIONES !!!!!
Dios te bendiga! besitos!

26 Abril 2010 | 02:29 AM

Irukina

Irukina dijo

¡Ay! debo de ser demasiado sensible porque me ha dado muchísima pena la historia y se me han humedecido las lágrimas. Aunque se supone que el final es bonito y toma su decisión, me ha dado cierta desazón. En cualquier caso muy bello y el cuadro maravilloso.

7 Mayo 2010 | 04:59 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Luchita:

Gracias por tus comentarios tan animadores y llenos de cariño. Pues sí, querida amiga, me gusta diversificar y mantenerme activa. Vivir la vida con intensidad. Lo único que siento es que se me va muy rápido.

Fue una gran alegría conversar contigo la semana pasada. No perdamos el contacto. Besos.

27 Mayo 2010 | 07:05 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola querida Irukina: Estaba fuera de Miami y por eso no te había contestado. Es a mí a quien le emociona que mi cuento te haya llegado. Bueno, ya tendré la ocasión de pasarme por tu casa a deleitarme con tus historias. Besos y gracias por tus comentarios.

27 Mayo 2010 | 07:07 AM

a-la-intemperie

a-la-intemperie dijo

El cuento interesante ,profundo e inteligente, Madeleine...y tus palabras en respuesta de Pele, son exactas , particulares y analizan situaciones que las mujeres solemos repetir una y otra vez como constantes en nuestra vida.

Muchas veces he pensado que eres psicóloga y luego recuerdo que es otra tu profesión, ...aunque aveces los mejores psicólogos son los formados por la vida... ..
sea como sea: Gracias por tu cuento y tus palabras.

Un abrazo.

Daniela

28 Mayo 2010 | 01:28 AM

soyuncuentista

soyuncuentista dijo

Un cuento muy hermoso que trata un tema real y triste. Mis felicitaciones. Tiene un tono cortazariano que me encanta, sobre todo en cómo perfilas los personajes y en el sorprendente final. Como único pero, y se trata de una crítica constructiva, creo que deberías haber incidido más a lo largo del relato en la progresiva atracción que el cuadro va ejerciendo sobre la protagonista para que el final, sin quitarle esa sorpresa empapada de realismo mágico, sea todavía más conmovedor. Un abrazo y prometo que te seguiré leyendo. Me encanta la delicadeza que emana de todo lo que escribes.

30 Mayo 2010 | 02:54 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Hola Dani: Me alegra mucho que te haya gustado el cuento.

Tienes toda la razón: No hay mejor maestra que la vida para convertirnos en sicólogas o filósofas (risas). Parece chiste, pero no lo es. Gracias por tus comentarios. Besos.

10 Junio 2010 | 05:38 AM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

A Soyuncuentista:

Wow! Me has hecho ruborizar..., mil gracias. No sabes cómo me halagan tus comentarios. Especialmente, porque soy una admiradora de lo que escribes. Pero lo que más me ha gustado, es precisamente la observación que me haces, que ciertamente es lo que busco para mejorar. Creo que es excelente tu sugerencia. Espero que nos sigamos leyendo. Y mil gracias de nuevo por tus palabras. Un saludo.

10 Junio 2010 | 05:45 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Madeleine

Literatura y Poesía

Key Biscayne, Florida, Estados Unidos de América
ver perfil »
contacto »
Soy Madeleine, una abogada, colombiana de origen y de corazón y nacionalizada americana. Estados Unidos, pues, es mi segunda patria. Vivo en Key Biscayne, una islita cerca a Miami en donde trabajo como corredora de bienes raíces y estoy felizmente casada hace ya una pila de años. Aprendí inglés, francés e italiano, porque me gusta la gente y comunicarme con ella. Creo que el Amor y la Fe mueven al mundo. Escribo poesía y cuentos, y trato de hacer de las penas risa y ficción, y escuchar la música y la poesía que tiene la vida, y sobre todo descubrir la que esconden los demás. Son bienvenidos a mi casa todos aquéllos y aquéllas que tengan una tónica similar y sientan que tienen algo positivo que aportar..., ah! y no censuro en lo más mínimo la diferencia de ideas siempre que se expresen con respeto, sin atropellar ni insultar.

Fotos

Madeleine De Cubas todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera