"Colombia, el riesgo es que te quieres quedar..."


Hola queridos amigos:
Hoy 27 de Mayo celebro mi cumpleaños y aprovecho la ocasión para rendirle un sencillo homenaje a mi patria de origen.
Acabo de regresar de Colombia. Por cierto, este fue un viaje inesperado provocado por un trabajo dental, pero no por eso menos feliz. Una semana después, reconozco que todavía pesa en el ánimo ese torbellino de sentimientos conflictivos que me dividen el corazón entre mi patria de origen y la de adopción. Contenta, por una parte, de estar nuevamente en casa y de reunirme con el grupo de Miami y de La Coctelera, y por otra, con la terrible nostalgia de esa tierra que no olvido, con el sabor imborrable de los momentos vividos, que compartí con mi madre, con la familia y con mis amistades.
De mi Colombia bonita planeaba hablarles, a riesgo de que me catalogaran como "chauvinista", cuando resulta que me topé con un dominical de la sección "Pasaporte" del Miami Herald en la que precisamente un columnista le mostraba al mundo la cara linda y desconocida de nuestra patria. Ponderaba el articulista la calidez de su gente, la belleza de la capital, Bogotá, llamada la "Atenas Suramericana" por su rica actividad cultural, y el encanto indiscutible de Cartagena de Indias, una de nuestras ciudades históricas y emblemáticas desde la época de la Colonia. La Heróica como también se la conoce, idílica por sus paisajes de ensueño, sus callejuelas empedradas y sus carruajes tirados por caballos, se ha convertido en el escenario ideal de las más románticas bodas.
"Colombia, el riesgo es que te quieras quedar" fue el lema con el que hace ya varios años se inició una campaña que intentó distanciar al país y a los colombianos de esa imagen vergonzosa y deplorable con la que lamentablemente, y hasta con justa razón se nos ha etiquetado en el exterior. Y la frase acertada y pegajosa rindió sus frutos, porque la realidad, queridos míos, es que Colombia es un país hechizante, adonde miles de turistas llegan atraídos por su magnífica y exótica geografía, su hidrografía, su fauna y su flora, su música, su folclor, su gente amable, su café suave, sus esmeraldas y sus mujeres bonitas.
Lo anterior no es jactancia de colombiana. El artículo que menciono, uno de los muchos que en los últimos años por fin promocionan distintas áreas de mi país dignas de verse, como Santander del sur, Boyacá, el Eje Cafetero, Medellín, Cali, Santa Marta, la Goajira, etc., decía que un artista de cine italiano, Salvo Basile, seducido por los encantos de Cartagena y de una colombiana, afirmaba que "básicamente es una tierra que lo tiene todo". De más está decir, que este admirador de Colombia se casó allí y ahora vive en el Litoral del Caribe.
Las fotografías que publico aquí, a mano izquierda, son de distintas partes de Bogotá, una ciudad pujante, en proceso de transformación urbanístico, de vibrante vida nocturna. A la derecha una toma de Cartagena, no la mejor, pero la única que tenía a mano.
El próximo domingo eligiremos un nuevo Presidente. Confiemos en que todos y cada uno de los colombianos votemos con sabiduría, sin odios y sin rencores y por el mejor candidato; que elijamos al que tenga la voluntad de continuar la reconstrucción del país, para que Colombia siga siendo ese paraíso que muchos años atrás la infamia nos había arrebatado y lentamente pero seguro hemos ido recuperando.
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la-bruja-del-ojuelo dijo
Viaje de ida y vuelta en lo físico y lo sentimental. Y ...esa difusión de la belleza incuestionable que despierta los sentidos desde el pacífico al caribe y, como en el tuyo, el maravilloso interior. La verdad es que quedan ganas de visitar ese lindo país, a riesgo de.... quererse quedar. Preciosas fotografías, magnífica tu exposición.
27 Mayo 2010 | 09:33 AM